El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se sumó
este jueves a la condena del Consejo de Seguridad al golpe de Estado
en Malí y reclamó el cese de la violencia en ese país.
En un comunicado de la oficina del vocero de la ONU, el titular
de la organización mundial demandó la restauración del orden
constitucional, tras la toma del poder por un grupo de militares el
pasado 22 de marzo, reporta Prensa Latina.
El mensaje exige a los rebeldes que atacan, saquean y se apoderan
de territorios en el norte de Malí que finalicen todos los actos de
violencia y busquen una solución por medio del diálogo pacífico.
Ban Ki-moon reveló que sostuvo contactos con los presidentes de
Mauritania, Mohamed Ould Abdel Aziz; Níger, Mahamadou Issoufou;
Costa de Marfil, Alassane Ouattara; y Burkina Faso, Blaise Compaoré,
para estudiar una salida al conflicto maliense.
También conversó con el canciller argelino, Mourad Medelci, y el
presidente de la comisión de la Unión Africana, Jean Ping.
El máximo responsable de la ONU reiteró su respaldo a los
esfuerzos regionales para poner término al levantamiento de los
militares malienses y el regreso a la vida constitucional.
Al mismo tiempo, reiteró su preocupación por la creciente amenaza
del terrorismo en el Sahel africano, lo cual contribuye a la
desestabilización de la región, y urgió a los líderes de los países
del área a trabajar unidos para combatir ese mal.
La víspera, el Consejo de Seguridad emitió una segunda
declaración de condena al golpe de Estado en Malí y demandó la
restauración inmediata del orden constitucional y del gobierno
depuesto.
El órgano también expresó alarma por la presencia del grupo
terrorista Al-Qaeda en el Magreb Islámico, que puede acarrear una
mayor desestabilización de la situación de seguridad.
Además, respaldó las gestiones que realiza la Comunidad Económica
de los Estados de África Occidental para promover el pleno retorno a
la autoridad civil y el restablecimiento efectivo del orden
constitucional.