El jeque Hamad bin Khalifa Al Thani, emir de Catar, cumplirá en
la ciudad de Nueva Delhi a partir del domingo una visita oficial de
tres días que según fuentes diplomáticas estará centrada en vender
mayores volúmenes de combustibles a la India.
Un comunicado de la cancillería local refirió hoy que,
cumplimentando una invitación de la presidenta Pratibha Patil, Al
Thani viajará al frente de una delegación ministerial de alto nivel
y un numeroso grupo de empresarios y hombres de negocios, reporta
Prensa Latina.
El programa de su tercera visita a la nación surasiática incluye
una entrevista de trabajo con el primer ministro Manmohan Singh a
fin de relanzar las relaciones bilaterales en varios campos de
interés común, en especial comercio, energética, infraestructura y
defensa.
Se espera que la visita de Al Thani culmine con la firma de
varios acuerdos y memorandos de entendimiento en áreas clave, dijo
el embajador de la India en Catar, Deepa Gopalan Wadhwa.
Según la agencia de noticias IANS, la India aspira a aumentar sus
importaciones de petróleo y gas natural licuado desde Catar el cual
es su mayor suministrador de ese producto aunque a precios más bajo
que los pretendidos por su contraparte.
Fuentes diplomáticas refirieron que Nueva Delhi también está
interesada en actualizarse sobre la apertura en Doha de una oficina
de los talibanes que tendría por objeto negociar con los gobiernos
de Estados Unidos y Afganistán ante la progresiva e inminente
retirada de las tropas de la OTAN de ese último país.
El tema, aseguraron medios de prensa aquí, seguramente aflorará
en las conversaciones entre Al Thani y Singh, así como durante las
conversaciones del emir con el ministro indio de Asuntos Exteriores,
S. M. Krishna.
El jeque también tiene previsto entrevistarse con la presidenta
de la gobernante Alianza Progresista Unida, Sonia Gandhi, y con
líderes de la oposición.
De acuerdo con analistas, la visita de Al Thani pone de relieve
los crecientes vínculos de la India con la región del Golfo, que
cubre más del 50 por ciento de sus importaciones de petróleo y acoge
a más de seis millones de indios, quienes cada año envían unos 30
mil millones de dólares en remesas.