Una
docena de tornados sacudió este martes los alrededores de Dallas y
Fort Worth, una zona densamente poblada de Texas, que causaron
graves destrozos en viviendas y lanzaron camiones por los aires. Al
menos diecisiete personas resultaron heridas y, por el momento, no
hay víctimas mortales, informa Reuters.
Entre diez y doce tornados tocaron tierra durante una fuerte
tormenta que provocó el caos con vendavales, lluvias y granizo a la
cuarta zona metropolitana más poblada de Estados Unidos, según
informó Jesse Moore, del Servicio Nacional de Meteorología.
Gran parte de los 6,3 millones de residentes tuvo que refugiarse
al aproximarse los tornados a primera hora de la tarde, cuando los
colegios y las oficinas todavía estaban abiertos.
Siete personas resultaron heridas en el suburbio de Arlington,
según la Policía. La mayoría sufrieron heridas de menor
consideración, pero una persona se encontraba en estado crítico al
ser alcanzada por un árbol, según informó la portavoz de la Policía
de Arlington, Cheryl Carpenter.
En Lancaster, una de las zonas más afectadas al sur de Dallas,
los tornados causaron daños a unas 300 construcciones. De los diez
heridos en esta localidad, dos de ellos estaban graves.
Las autoridades estaban asombradas de que no hubiera ningún
muerto debido a la intensidad de la tormenta, el número de tornados
y la densidad de la población. Al parecer es más fácil sobrevivir a
un tornado durante el día que durante la noche porque los ciudadanos
pueden oir o ver las advertencias y buscar refugio.