La cultura desarrolla un papel fundamental en el proceso de
cambio que vive Bolivia, marcado por la intención de recuperar su
identidad y aproximar las distintas expresiones artísticas y sus
tradiciones, aseguró el ministro del ramo, Pablo Groux.
En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, Groux insistió en
que hay una política cultural del proceso de cambio y solo se trata
de sostener aquello que decidió la ciudadanía voluntaria y
democráticamente en diciembre de 2005.
Elegimos a un indígena, al primer indígena, presidente de este
país y la política cultural tiene un doble sentido: fortalecer ese
nivel de identidad, que es muy importante. Y un segundo objetivo: la
necesidad que tienen los bolivianos de acercarse.
Hemos valorado la necesidad que tenemos los bolivianos de
presentarnos para tener el gusto de conocernos. Eso es
interculturalidad en Bolivia, insistió Groux.
Al mismo tiempo señaló que a todo eso sumamos el trabajo de la
promoción, de vincular el patrimonio cultural al sector turístico,
lo cual nos genera, por supuesto, fuentes de empleo, desarrollo
económico y también integración.
Por otra parte, el otrora embajador de Bolivia ante la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura (Unesco) se refirió a las brigadas que llevaron el arte a
Pando cuando las inundaciones en la región amazónica a finales del
mes de marzo.
No es la primera vez que mandamos una brigada artística a una
región. En 2007-2008, cuando la región amazónica, en ese caso
Trinidad y después Cobija, sufrieron inundaciones, comenzamos con
esas brigadas y descubrimos que en momentos difíciles a veces las
personas necesitan, además de vituallas y alimentos, tener un poco
de alegría, de paz y de reflexión, comentó el ministro.
La cultura puede ayudar definitivamente. Y allá donde los
bolivianos lo necesiten, o estén en dificultades, nosotros
aportaremos con lo que está más a mano, con el talento de los
artistas. No hay brigadas organizadas, constituidas. Apelamos en
todos los casos a la voluntad y disposición de los artistas,
enfatizó.
Groux se refirió también a las gestiones que realiza Bolivia para
preservar todas aquellas piezas, lugares y obras que constituyen
parte del patrimonio del país y de la humanidad, sin olvidar lo
costoso que pueden ser esos procesos.
Hemos incluido en el paquete de leyes que vienen acompañadas a la
nueva Constitución Política del Estado la preservación del
Patrimonio Cultural, su promoción, su difusión, comentó.
En tanto agregó que es un aspecto importante porque, dado que se
ha creado el ministerio de Culturas como producto de la nueva carta
magna, hay la necesidad de preservar, proteger y promover en el
marco legal.
También se refirió al diseño de un eje de trabajo en torno al
patrimonio y nuestras expresiones, los cuales consideramos
elementales para poder cuidarlos y destacó aquellos a los cuales la
Unesco ha considerado como tesoros de la humanidad.
Entre estos se encuentran el Carnaval de Oruro, la cultura de los
Kallaguayas, ambos en la categoría de intangibles, además del centro
espiritual y político de la cultura Tiwanaku, las ciudades de Sucre
y Potosí, el fuerte de Samaipata, las misiones jesuíticas de
Chiquitos y el Parque Nacional Noel Kempff Mercado.
Para Groux, estos son los hitos o los ejes a partir de los cuales
desarrollan toda una tarea de promoción, catalogación, preservación
y conservación.
Es importante que se sepa que la conservación del patrimonio es
cara. Requiere muchos recursos y Bolivia todavía no está en
condiciones de asignarle todos los que necesitaría nuestro
patrimonio cultural, en un país donde existen 35 mil sitios
arqueológicos, cada uno de ellos con una significación, recalcó.
La gente ha preservado para sí la memoria histórica y la
inversión tiene que ser muy amplia. Pero hemos comenzado a dar pasos
y los hemos focalizado en principio en estos patrimonios de la
humanidad, remarcó.
Por otra parte, el ministro resaltó la importancia que tiene para
la cultura boliviana todo lo vinculado con las empresas editoriales
y la trascendencia que ha tenido esta en el fomento de la
literatura.
Podríamos decir -recalcó- que una de las más evidentes industrias
culturales en Bolivia está vinculada con lo editorial y ahí, hace
muchos años atrás, las empresas editoriales han comenzado a fomentar
la literatura, en particular a través de concursos nacionales muy
importantes.
El ministerio de Culturas forma parte de esos concursos, pero más
allá de la industria editorial, el resto de las expresiones
artísticas no tenían ningún tipo de motivación en Bolivia hasta hace
unos años.
Sin embargo, producto de la nacionalización de los hidrocarburos,
Bolivia tiene la oportunidad de disponer de este impuesto, del cual
se ha destinado el 0.2 por ciento para fomentar y motivar las
expresiones cívicas, la reivindicación marítima y también las
expresiones culturales, resaltó.
Esto permitió -recalcó- que por primera vez hayamos podido lanzar
un concurso con 22 especialidades artísticas, lo cual no tenían
ningún tipo de reconocimiento. En esas especialidades está el
folclore, lo mismo el tejido, el tallado en madera, la pintura, el
rock, la música popular, el cine, la fotografía, la danza o el
teatro.
Quiero decir que el sector cultural por primera vez tiene la
oportunidad de disfrutar del excedente que generan los recursos
naturales y poder distribuirlo de la manera más democrática posible,
en este caso a través de los concursos y de la participación entre
sus protagonistas. Eso solo puede ser realizado en Bolivia en este
momento histórico, fundamentó.
Groux ve con optimismo el desarrollo de las artes en el país del
altiplano, después de salir de un estado muy crítico, en el sentido
de la amenaza, de la falta de motivación, de apoyo, de formación,
sin absolutamente nada de aquello.
Así es como hemos encontrado al país en el año 2005 en materia de
cultura. Cuando comenzamos en el Gobierno y nos hacemos cargo del
viceministerio del ramo, antes de crear el ministerio, teníamos
cinco millones de bolivianos -unos 700 mil dólares- de presupuesto
para todo el sector cultural .
Hoy podemos hablar de 25 millones de bolivianos -unos tres
millones y medio de dólares-, cinco veces más, además de proyectos
de inversión .
Al mismo tiempo, Groux resaltó el valor de la cultura como una
vía para evitar que la juventud caiga en hábitos nocivos como el
consumo de alcohol y aseguró opciones para aquellos sectores de la
sociedad en estado de riesgo.
De hecho estamos planteando nosotros el desarrollo de centros de
formación artística como alternativa a los sectores de la juventud
que se encuentran en riesgo, recalcó.
Los estados abogan por crear centros de recuperación de salud, de
prevención o rehabilitación, y el arte y la cultura constituyen
herramientas que pueden ayudar porque normalmente las actividades
artísticas están muy relacionadas con el consumo de alcohol. Y
nosotros creemos que se puede desarrollar arte y hacer cultura sin
necesidad de alcohol.
El ministro destacó su pleno apoyo a las políticas
gubernamentales contra el consumo de bebidas alcohólicas, pero
insistió en desarrollar otro tipo de iniciativas, que permitan ser
alternativas a la represión, al control, a la coerción.
Por último, el titular de Culturas se refirió al proyecto Qhapaq
Ñan, en recordación al camino principal andino o Camino del Señor,
en el cual Bolivia tiene una participación importante.
Somos parte fundamental del Qhapaq Ñan. En la postulación que se
va a presentar el 31 de enero del año próximo tenemos dos tramos,
recordó Groux, en referencia a la vía que atravesaba siete de los
actuales departamentos bolivianos.
Según Groux, los venideros 28 y 29 de abril, en La Paz, se va a
desarrollar una reunión de todos los responsables de la elaboración
del expediente del Qhapaq Ñan para hacer la revisión y edición final
e inmediatamente después proceder a su traducción e impresión, y
presentarlo formalmente el 31 de octubre.
Creemos, además, que el Qhapaq Ñan puede darnos otro tipo de
oportunidades como la integración cultural en la región andina. Si
por esos caminos han transitado alimentos, recursos, estamos seguros
de que también ha transitado cultura y ese elemento lo queremos
incorporar a una visión común entre los países que forman parte de
la postulación, finalizó.