Ella estudia la especialidad de obrero calificado en
Agropecuaria; él, la de Mecánica Industrial. Ambos formarán parte en
poco más de un año de los hombres y mujeres que en un futuro cercano
generarán bienes y realizarán servicios impostergables en la vida
económica y social del país.
Revelan que la vocación les surgió por su abuelo materno
Melquiades Proenza Correoso, quien siempre estuvo de frente al
campo, con la enseñanza martiana como bandera. "Cualquier cosa que
se planta, se cosecha", oían desde pequeños.
A Carlos Humberto siempre le gustó desarmar los juguetes, "para
después arreglarlos", afirma en tono de broma. "Por eso digo que la
mecánica me entra fácilmente."
"Cuando termine, trabajaré en las reparaciones de las máquinas y
los implementos agrícolas, pues sin ellos no puede haber
Agricultura.
"En la parte mecánica nos enseñan a soldar y la construcción de
estructuras metálicas. Lo que aprendemos en el aula, lo llevamos a
las unidades. Y aprendemos mucho. Fíjate que el otro día me atreví a
arreglar el mando del DVD de mi casa. A mi mamá no le gustó la idea,
pero se puso de lo más contenta cuando funcionó."
Dice María Isabel que en su especialidad de Agropecuaria, al
igual que en las otras que se estudian en el Politécnico, reciben
clases de Historia, Matemática, Español, pero la que más le agrada
es la asignatura Pico de Cosecha. "Es muy práctica, útil, y no
tenemos que estar sentados en el aula. Ahora mismo estamos en la
recogida del frijol".
Explica, también, que ha aprendido a hacer distintos tipos de
nudo y a enyugar bueyes, primero en la maqueta y después "en vivo y
en directo". Y menciona: "entre los nudos se encuentran el
corredizo, el marinero, el de gaza, vuelta del carretero, lazo
corredizo¼
"Y para enyugar, la persona nunca debe pararse frente a los
bueyes. Después de amarrar ambos narigones, los pones en el suelo y
los pisas con el pie para que los animales no levanten la cabeza y
se mantengan quietos. Le doy dos o tres vueltas de soga al yugo
frente a cada uno, y ahí comienzo a ajustar bien. Uno primero y otro
después. Cuando se le coge el golpe, es sencillo, pero las
habilidades se adquieren con la práctica diaria cuando te acercas a
la vida laboral."
María Isabel y Carlos Humberto son una de las tres parejas de
jimaguas que estudian en el Ramón Paz Borroto, entre los mejores
centros de su tipo en la provincia avileña. Ellos, como otros
alumnos allí, andan con la sonrisa a flor de labios, conscientes de
que contribuyen a moldear el futuro del país.