Ellos responden a los nueve grupos farmacológicos más utilizados,
como los anticatarrales, dermatológicos, sedantes,
antihipertensivos, antianémicos, analgésicos, diuréticos,
flebotónicos (para problemas circulatorios) y antinfecciosos.
Estos productos son elaborados en las provincias del país en los
denominados centros de Producción Local, subordinados a las empresas
de Farmacia y Óptica, y tratan de dar respuesta al cuadro de salud y
la morbilidad (frecuencia de enfermedades) de cada territorio. Se
expenden sin receta médica en más de 2 000 farmacias comunitarias
existentes en todos los municipios.
La doctora Enríquez indicó que los centros municipales están
lejos aún de satisfacer la demanda de la población en un gran número
de estos productos naturales, y citó como ejemplo los jarabes
anticatarrales de orégano y de naranja dulce, y las cremas de aloe
empleadas en tratamientos dermatológicos.
En consonancia con el Lineamiento 158 de la Política Económica y
Social del Partido y la Revolución, que llama a prestar la máxima
atención al desarrollo de la Medicina Natural y Tradicional, el
MINSAP trabaja junto al Ministerio de la Agricultura para lograr un
aumento sustancial en estas producciones.
A partir de las plantas medicinales, el pasado año 2011 se
produjeron más de 43 millones de los diversos surtidos de estos
medicamentos.
La especialista calificó a los farmacéuticos como "los
principales protagonistas" de la producción de los fitofármacos que,
como sabemos, son sustancias extraídas de las plantas con efectos
terapéuticos, y los apiterápicos, procedentes de las colmenas, como
la miel y el propóleos.
En la creación de los formularios participan grupos de expertos
del Instituto de Farmacia y los Alimentos de la Universidad de La
Habana (IFAL), el Centro para el Control Estatal de la Calidad de
los Medicamentos (CECMED), Centro de Investigación y Desarrollo de
los Medicamentos (CIDEM), el Ministerio de la Agricultura y áreas
del MINSAP, entre otros.