CAMAGÜEY.— Solo la voluntad política y estatal, unida
al protagonismo de las autoridades locales en el manejo integral de
riesgos, que estimule la más activa participación ciudadana, puede
contribuir a minimizar las pérdidas de vidas humanas y de recursos
materiales ante desastres naturales, tecnológicos o sanitarios.
LA
INFORMACIÓN RECOPILADA POR LOS CENTROS DE GESTIÓN PARA LA REDUCCIÓN
DEL RIESGO PERMITE ADOPTAR MEDIDAS CORRECTORAS EN CADA TERRITORIO.
Así lo corroboraron los participantes en el Taller
regional de intercambio de experiencias locales de reducción de
riesgos de desastres, que tiene lugar en esta ciudad bajo el
auspicio del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil y la
Organización No Gubernamental OXFAM Solidaridad.
Delegados de varias provincias y de naciones de
Centroamérica dialogaron acerca de la organización del Sistema de
Defensa Civil en Cuba y sus principales componentes locales, y
conocieron las vivencias que en materia de reducción de riesgos
acumulan especialistas de Nicaragua y El Salvador.
Particular interés suscitó la experiencia
camagüeyana en la realización de los estudios de peligros,
vulnerabilidades y riesgos de desastres, en específico los
vinculados con las afectaciones por fuertes vientos, las
inundaciones por intensas lluvias y el embate del mar, tres de los
fenómenos que mayores daños han ocasionado históricamente en el
territorio.
El ingeniero Rudy Montero Mata, de la delegación
provincial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente,
explicó que se avanza también en las investigaciones relacionadas
con la intensa sequía, la actividad sísmica, los desastres
tecnológicos y los nuevos escenarios que provoca el cambio
climático.
Durante las sesiones de trabajo se puso especial
énfasis en el papel a desempeñar por los Centros de Gestión para la
Reducción del Riesgo, que a instancia provincial y municipal
constituyen valiosas herramientas en manos de los gobiernos locales
para la toma de decisiones.
Cuba posee actualmente una red de centros de este
tipo que incluye ocho de carácter provincial y 79 municipales,
equipados con moderna tecnología para el procesamiento oportuno de
la información, a los que se suman 297 puntos de alerta temprana
desplegados en todo el territorio nacional.