MADRID.— Los dos
principales sindicatos de España iniciaron este miércoles la primera
huelga general contra el gobierno conservador de Mariano Rajoy, a
quien acusan de aprobar la reforma laboral más lesiva de los últimos
30 años.
Esta medianoche arrancó el paro de 24 horas que Comisiones
Obreras (CC.OO.) y la Unión General de Trabajadores (UGT) convocaron
en rechazo a los cambios introducidos en el mercado de trabajo por
el oficialista Partido Popular (PP).
En el último acto previo al inicio de la huelga, los secretarios
generales de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, y de la UGT, Cándido
Méndez, emplazaron a Rajoy a dar marcha atrás a su impugnada
reforma, que abarata y facilita el despido de los trabajadores.
Desde la madrileña Puerta del Sol y arropados por los máximos
dirigentes de la coalición Izquierda Unida, Fernández Toxo y Méndez
acusaron al PP de rendirse ante los mercados financieros y
desconocer las reivindicaciones de la clase obrera.
Ambos se reunieron en la emblemática plaza capitalina con los
piquetes informativos que recorrerán durante toda la jornada las
calles de Madrid para que los trabajadores puedan ejercer libremente
el derecho a la huelga.
Advirtieron que la medida de fuerza de este jueves no es ninguna
estación final, salvo que el Palacio de la Moncloa (sede del poder
central) se retracte y rectifique la normativa durante su
tramitación parlamentaria.
Los máximos responsables de las centrales sindicales mayoritarias
criticaron al ejecutivo español y al de la Comunidad de Madrid,
también encarnado por el derechista PP, de intentar presentar la
protesta pacífica como un conflicto de orden público.
A juicio de Méndez, la huelga servirá para reafirmar a España
como pueblo y enviar el mensaje de que la sociedad no se resignará
ni permitirá que le arrebaten su dignidad y sus derechos.
Para los sindicatos, la reforma tiene como principio el despido
fácil y barato, y concede una hegemonía sin precedentes al
empresario a la hora de contratar y fijar salarios.
Si a todo esto sumamos el deterioro creciente de los servicios
públicos, como consecuencia de las medidas de ajuste, estamos en el
camino de una profunda regresión social y laboral, enfatizaron.
En opinión de CC.OO. y de la UGT, con su polémica legislación, el
gobierno de Rajoy se desentiende del paro y se pliega a las
exigencias de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional.
Tanto Méndez como Fernández Toxo remarcaron que esta situación la
desencadenó el poder central por sus formas y por su imprudencia, al
haber sancionado la reforma sin discutirla con los representantes de
los trabajadores.
Su convocatoria era inevitable, justa y necesaria, porque va a
ser el rechazo al camino equivocado tomado por el gobierno y su
negativa a conducir los procesos desde el dialogo y el respeto a las
instituciones que operan en el mundo del trabajo, insistieron.
Reconocidas figuras del mundo cultural y educativo de esta nación
europea dieron su rotundo espaldarazo a la paralización de
actividades.
También se adhirieron a la convocatoria los estudiantes de varias
universidades, quienes en los últimos dos días llevaron a cabo
asambleas en los centros de altos estudios para mostrar, además, su
repudio al desmantelamiento del sistema público de enseñanza.