BRASILIA. — Exámenes realizados hoy al expresidente
brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) confirmaron la
desaparición del tumor en la laringe, detectado en octubre pasado y
contra el cual realizó un tratamiento quimioradioterapéutico.
El boletín médico del hospital Sirio-Libanés, de Sao
Paulo, precisa que "fueron realizados exámenes de resonancia nuclear
magnética y laringoscopia, que mostraron la ausencia de tumor
visible, revelando apenas un leve proceso inflamatorio en las áreas
sometidas a radioterapia, como era esperado".
El reporte del equipo médico que atiende al
exmandatario, dirigido por Roberto Kalil Filho, precisa que Lula
continuará sus sesiones de fonoaudiología e iniciará un programa de
evaluaciones periódicas.
La desaparición del cáncer del expresidente ya había
sido vaticinada por el equipo de galenos, pero como ellos mismo
señalaron en ese momento, requerían de las pruebas necesarias de hoy
para confirmar que el tumor de tres centímetros y agresividad media
había sido destruido totalmente con el tratamiento.
El 31 de octubre de 2011, dos días después de
detectarle el tumor en la laringe, durante exámenes de rutina por
presentar dolores en la garganta y una ronquera superior a la que lo
caracteriza, Lula pasó por la primera de tres sesiones de
quimioterapia, a las cuales le siguieron otras en noviembre y
diciembre.
Antes de la tercera y última, las pruebas
practicadas mostraron una reducción del 72 por ciento del tumor. En
enero pasado, el expresidente inició las sesiones diarias de
radioterapia de lunes a viernes, que en total fueron 33, y
concluyeron el 17 de febrero pasado.
El día 4 de este mes, Lula tuvo que ser internado en
el Sirio-Libanés al presentar fiebre y los exámenes reflejaron que
tenía una neumonía favorecida, según los médicos, por la baja
inmunidad en que quedó su organismo tras el tratamiento
quimioradioterapéutico.
Esas misma pruebas revelaron la inexistencia del
tumor, pero los galenos desearon esperar hasta ahora para
confirmarlo, pues en ese momento su garganta estaba aún muy
inflamada debido a la radioterapia.
Pese a la desaparición del tumor, los médicos han
señalado en varias ocasiones que hay que esperar al menos cinco años
para aseverar que el exmandatario está totalmente curado del cáncer.