La XXXII Conferencia Regional de la Organización de las Naciones
Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con sede en la
ciudad de Buenos Aires, contempla este lunes en la agenda debates
sobre la seguridad alimentaria.
El foro, que reúne hasta el 30 de marzo próximo a representantes
de 33 naciones del área, busca alternativas para enfrentar el
desafío del hambre y las necesidades de desarrollo en América Latina
y el Caribe, reporta prensa Latina.
Según los informes sujetos a discusión, la región debe lidiar con
un nuevo nivel de los precios internacionales de los alimentos,
superior al de los últimos 30 años y también con una mayor
volatilidad.
Al cierre de diciembre del 2011, el índice de cotizaciones
internacionales de los alimentos era superior en el 63 por ciento al
promedio de la década 2000-2010.
Ese escenario, indicó el organismo, puso de manifiesto la
volatilidad, estimulada por la estrecha vinculación existente entre
los mercados agroalimentarios, los de la energía y financieros.
Los vaticinios de entidades especializadas apuntan a la
continuidad de esa tendencia en los próximos años debido a una mayor
frecuencia de fenómenos de variabilidad climática.
Unido a ello esta el aumento en la utilización de alimentos para
la producción de biocombustibles y en el volumen de productos
básicos alimentarios transados en los mercados a futuro.
Frente a ese contexto, la FAO deberá apoyar el refuerzo
institucional de aquellas iniciativas relacionadas con la seguridad
alimentaría que sean impulsadas por los órganos e instancias de
integración política y económica en la región.
Asimismo, deberá potenciar y facilitar la cooperación Sur-Sur
entre los países de la región que poseen importantes experiencias
para enfrentar los desafíos actuales.