La II Cumbre de Seguridad Nuclear fue inaugurada este lunes en
Seúl con una agenda que incluye la evaluación de los compromisos
asumidos en la anterior y la aprobación de acciones para combatir la
amenaza del terrorismo nuclear.
A este encuentro que concluirá mañana asisten estadistas y
autoridades de unos 60 países y organizaciones internacionales.
Entre los participantes figuran los presidentes Barack Obama y Hu
Jintao, de Estados Unidos y China, respectivamente, reporta Prensa
Latina.
De acuerdo con los organizadores, los pronunciamientos de esta
reunión se resumirán en el Comunicado de Seúl, documento negociado
en sesiones previas.
La primera cumbre se realizó en Washington en Abril de 2010 y sus
debates se centraron en el fortalecimiento de la seguridad para los
materiales fisionables.
Esta cita comenzó con una recepción de bienvenida a los
participantes ofrecida por el presidente surcoreano, Lee Myung-bak,
a lo que siguió una cena de trabajo. El programa de mañana prevé
sesiones todo el día.
La reunión enfrenta el reto de lograr nuevos compromisos,
incluida una cooperación más amplia para una mayor seguridad global,
en medio de crecientes preocupaciones luego de la tragedia nuclear
provocada por el terremoto y tsunami del año pasado en Japón.
Precedida de encuentros bilaterales de los estadistas, la cumbre
se realiza en medio de renovadas tensiones en la península.
La República Popular Democrática de Corea (RPDC) denunció que las
autoridades surcoreanas pretenden aprovechar el encuentro para
reforzar su campaña contra Pyongyang, al recordar que la
desnuclearización de la península abarca toda su extensión
geográfica.
Otro elemento asociado a esa situación es el proyectado
lanzamiento de un satélite de observación de la Tierra por parte del
norte con motivo del centenario del natalicio del fundador de Corea
Democrática, Kim Il Sung, el cual se celebra el 15 de abril.
Esa misión está anunciada para una fecha entre el 12 y 16 del
próximo mes.
Al dialogar en esta jornada con su homólogo anfitrión, el
presidente chino llamó a todas las partes involucradas a mantener la
calma para evitar un agravamiento de las tensiones y reafirmó la
disposición de su gobierno de seguir realizando esfuerzos por la paz
y estabilidad en la península.
Hu se entrevistó también con Obama, ocasión en que expresó la
esperanza de que Estados Unidos y la RPDC continúen el diálogo e
implementen los consensos alcanzados por ambos con vista a mejorar
sus relaciones.