El evento, que sesiona desde ayer y hasta el próximo 16 de marzo,
constituye un nuevo llamado en el siglo XXI ante la necesidad de
fortalecer la medicina familiar y la Atención Primaria de Salud (APS)
y colocarlas en el centro de los sistemas de Salud Pública del
mundo.
A nombre de la Confederación Iberoamericana de Medicina Familiar
fue otorgado en la cita al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz un
reconocimiento, "por su infinita visión de futuro en la creación del
programa del médico y la enfermera de la familia; por su sabia
conducción en la formación de profesionales de la salud en los más
altos valores éticos, morales y altruistas; por sus ideas de
solidaridad y amor a la humanidad, que han permitido llevar salud a
otros pueblos del mundo".
El ministro de Salud Pública, Roberto Morales Ojeda, recibió en
su representación la distinción, junto a una medalla con el logo de
la Confederación.
Arias Castillo señaló que en contraposición a los sistemas de
salud mercantilizados, la APS debe erigirse como un derecho humano
fundamental y no como servicio o mercancía.
Juan José Ortiz Brú, representante de la UNICEF en Cuba, subrayó
que sin voluntad política no puede conseguirse salud para todos, "en
una sociedad enferma de exclusión e inequidades". Asimismo, resaltó
el ejemplo de Cuba, que "cuenta no solo con un buen servicio de
salud sino con una excelente salud social".
En el evento —con sede en el Palacio de Convenciones de La
Habana— estuvieron presentes además Richard Roberts, presidente de
la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA), José Luis Di
Fabio, representante de OPS-OMS en Cuba, Eduardo Alemañy, presidente
de la Sociedad Cubana de Medicina Familiar, Roberto González Martín,
viceministro de Salud Pública, entre otras reconocidas
personalidades.