No pocos, dada la inteligencia y destreza del muchacho, pensaron
que su futuro estaba en las aulas universitarias.
Por fortuna la familia respetó la vocación de Yosbel y la
importancia de prepararse como obrero calificado. Hoy, a los 14
años, alterna su tiempo de clases entre el aula de la escuela de
oficios Eduardo Solís y el taller de la Unidad Empresarial de Base (transcontenedores)
de San José de las Lajas.
Me siento satisfecho, dice, de estar junto a verdaderos maestros
del oficio y aprender, aun con pocos recursos, a solucionar
problemas para que las rastras salgan pronto del taller.
Los mecánicos de esta unidad del Ministerio del Transporte, de la
provincia de Mayabeque, dan fe de la disciplina y el interés de
Yosbel por la superación.
Yosvany Millo Izquierdo, padre de este futuro obrero calificado,
sigue casi a diario el desarrollo de su hijo en el aula y en el
taller.
Considera que a esa edad el muchacho necesita el estímulo y el
aliento de los padres y la orientación que cada momento demanda.
La condición de obrero calificado es muy útil y meritoria "porque
te da la oportunidad de estar al pie del cañón, donde la batalla se
decide".
Aunque este es su primer año, los mecánicos, devenidos maestros e
instructores, reconocen la dedicación y el avance que logra el joven
en tan corto periodo.
El padre, la madre y el resto de la familia se han convertido en
"padrinos" de la carrera de Yosbel¼
Así, mientras unos días de la semana sus manos se cubren de
grasa, en otros recibe clase de Matemáticas, Español e Historia. Tal
programa le da integralidad a la calificación.
Es, indica Yosvany, de las cosas positivas que tiene este sistema
de preparación. Por eso aplaudo la idea de mi hijo de llegar al
final y después ubicarse donde más falta haga.
El padre le pide que sea un obrero calificado de primera línea
"porque hay una inversión del Estado que, en cierta medida, debe
compensarse".
De esta forma, la familia y la sociedad son consecuentes con el
Lineamento 150 de la Política Económica y Social del Partido y la
Revolución aprobado en el Sexto Congreso.
Este plantea garantizar que la formación vocacional y la
orientación profesional que se desarrolla desde la educación
primaria, de conjunto con los organismos de la producción y los
servicios y la participación de la familia, potencien el
reconocimiento a la labor de los técnicos de nivel medio y de los
obreros calificados.