Valía del obrero calificado

Pasión mecánica de Yosbel

Para contar con obreros calificados, tan importante como la vocación y las estrategias del sistema educacional, figura el apoyo y la comprensión de la familia, esenciales en el desarrollo profesional de los jóvenes y la satisfacción de las necesidades sociales

JUAN VARELA PÉREZ
juan.pvp@granma.cip.cu

Muy temprano el padre de Yosbel observó la inclinación de este por la mecánica automotriz. Su pasión era reparar motores y observar el trabajo de los más experimentados.

Foto: José M. Correa Un padre atento al desarrollo docente de su hijo.

No pocos, dada la inteligencia y destreza del muchacho, pensaron que su futuro estaba en las aulas universitarias.

Por fortuna la familia respetó la vocación de Yosbel y la importancia de prepararse como obrero calificado. Hoy, a los 14 años, alterna su tiempo de clases entre el aula de la escuela de oficios Eduardo Solís y el taller de la Unidad Empresarial de Base (transcontenedores) de San José de las Lajas.

Me siento satisfecho, dice, de estar junto a verdaderos maestros del oficio y aprender, aun con pocos recursos, a solucionar problemas para que las rastras salgan pronto del taller.

Los mecánicos de esta unidad del Ministerio del Transporte, de la provincia de Mayabeque, dan fe de la disciplina y el interés de Yosbel por la superación.

Yosvany Millo Izquierdo, padre de este futuro obrero calificado, sigue casi a diario el desarrollo de su hijo en el aula y en el taller.

Considera que a esa edad el muchacho necesita el estímulo y el aliento de los padres y la orientación que cada momento demanda.

La condición de obrero calificado es muy útil y meritoria "porque te da la oportunidad de estar al pie del cañón, donde la batalla se decide".

Aunque este es su primer año, los mecánicos, devenidos maestros e instructores, reconocen la dedicación y el avance que logra el joven en tan corto periodo.

El padre, la madre y el resto de la familia se han convertido en "padrinos" de la carrera de Yosbel¼

Así, mientras unos días de la semana sus manos se cubren de grasa, en otros recibe clase de Matemáticas, Español e Historia. Tal programa le da integralidad a la calificación.

Es, indica Yosvany, de las cosas positivas que tiene este sistema de preparación. Por eso aplaudo la idea de mi hijo de llegar al final y después ubicarse donde más falta haga.

El padre le pide que sea un obrero calificado de primera línea "porque hay una inversión del Estado que, en cierta medida, debe compensarse".

De esta forma, la familia y la sociedad son consecuentes con el Lineamento 150 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobado en el Sexto Congreso.

Este plantea garantizar que la formación vocacional y la orientación profesional que se desarrolla desde la educación primaria, de conjunto con los organismos de la producción y los servicios y la participación de la familia, potencien el reconocimiento a la labor de los técnicos de nivel medio y de los obreros calificados.

 

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