El grupo parlamentario la Izquierda Plural acusó hoy al gobierno
conservador español de convertir la consolidación fiscal en una
especie de dogma religioso, que atenta contra el estado de bienestar
y la reactivación económica, dio a conocer Prensa Latina.
Durante una maratónica sesión de control al Ejecutivo de Mariano
Rajoy en el Congreso de los Diputados, Joan Coscubiela criticó por
injusto e irrealizable el objetivo de déficit público impuesto por
la Unión Europea (UE) y aceptado por España.
El gobernante Partido Popular (PP) acató la víspera la nueva meta
de déficit exigida por la UE para este año -del 5,3 por ciento del
Producto Interno Bruto (PIB)-, que implicará un recorte adicional en
el gasto, de cinco mil millones de euros.
Ese límite se sitúa cinco décimas por debajo del anunciado por
Rajoy el pasado 2 de marzo, aunque es menos estricto que el
comprometido inicialmente por Madrid con las instituciones
comunitarias, fijado en 4,4 por ciento del PIB.
Este esfuerzo extraordinario se sumará al tijeretazo de unos 30
mil millones de euros que ya representaba contraer el desfase del
8,5 por ciento del ejercicio precedente al 5,8 proclamado por el
derechista PP para 2012.
La estabilidad hay que gestionarla con menos dogmatismo, enfatizó
el diputado de Iniciativa por Cataluña Verdes, que junto a Izquierda
Unida y a Chunta Aragonesista conforman la Izquierda Plural en la
Cámara baja. Coscubiela reprochó al presidente del Gobierno español
que haya asumido esa suerte de corsé, a su juicio imposible de
cumplir sin poner en peligro los servicios públicos y provocar una
grave destrucción de empleo.
Lamentó que el derechista PP optara por la vía de los recortes
sociales para ajustar el déficit y obviara una profunda reforma
fiscal para incrementar los ingresos.
Han convertido la consolidación fiscal en una especie de doctrina
religiosa, que se pretende justificar con la teoría del sufrimiento
necesario, remarcó.
En términos similares se pronunció el portavoz del Bloque
Nacionalista Gallego en el Congreso, Francisco Jorquera, quien tras
censurar la obsesión por la austeridad, alertó que el camino
impuesto por los halcones de Bruselas conduce al suicidio económico.