El Gobierno de Francia envió hoy sus condolencias a su homólogo
belga y a los familiares de las víctimas de un accidente ocurrido en
una carretera de Suiza, donde murieron 28 personas, 22 de ellas
niños.
Un autobús que transportaba a 52 turistas originarios de Flandes,
Bélgica, perdió el control por causas desconocidas y se estrelló
contra un muro en la entrada de un túnel en el cantón de Valais,
cerca de la frontera con Italia.
La mayoría de las víctimas mortales son menores que retornaban de
un viaje de vacaciones, informaron las autoridades suizas esta
madrugada.
El presidente Nicolás Sarkozy se solidarizó con las familias de
los fallecidos y calificó el percance como una tragedia espantosa,
indicó Prensa Latina.
Naturalmente las autoridades francesas estarán al lado de las
autoridades belgas para ayudar en todo lo que sea necesario, aseguró
el mandatario galo.
El accidente está considerado como uno de los más graves
ocurridos en una carretera suiza.
Por su parte, el Ministerio belga de Asuntos Exteriores decidió
abrir una unidad de crisis para brindar asistencia e información a
todas las personas afectadas y colaborar en las investigaciones para
esclarecer las causas de la tragedia.