El Senado mexicano ratificó un tratado de extradición firmado por
el gobierno y el de Italia, con lo cual se mejora y refuerza hoy la
cooperación entre ambos países para enfrentar la delincuencia
organizada.
Este instrumento internacional sienta las bases jurídicas para un
mejor entendimiento en materia de cooperación jurídica para la
entrega y procesamiento de delincuentes, expresaron los senadores al
aprobar por 95 votos el dictamen de las Comisiones Unidas de
Relaciones Exteriores.
El dictamen avalado establece que la ratificación de este pacto
permitirá el fortalecimiento de las instituciones mexicanas para
enfrentar el flagelo en mejores condiciones y mayores instrumentos,
advirtió Prensa Latina.
También afianza el compromiso de México con la lucha de la
comunidad de naciones contra la impunidad y coloca al país a la
vanguardia de las nuevas tendencias del derecho penal internacional,
según consta en la propuesta.
La nueva legislación internacional precisa que los dos países
tienen la obligación de extraditar, cuando alguno lo requiera, a las
personas reclamadas que se encuentren en su territorio para dar
curso a un procedimiento penal o para ejecutar una sentencia
definitiva que implique una pena privativa de la libertad.
Este instrumento legal fue firmado el 28 de julio de 2011 y
sustituye al Tratado para la Extradición de Criminales que de forma
bipartita impulsaron el 22 de mayo de 1899.
La delincuencia organizada carece de nacionalidad porque se
expande y combatirla por tanto debe ser el resultado de un esfuerzo
común a nivel internacional, coincidieron aquí participantes en la
Asamblea Parlamentaria Euro Latinoamericana (EuroLat), celebrada en
febrero pasado.
Los debates sobre el tema afloraron en el contexto del seminario
Lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, que
sesionó durante dos días en la sede de este órgano legislativo con
la asistencia de diputados de Europa y América Latina.
Más de 200 mil víctimas anuales cobran las drogas y el
narcotráfico en el mundo, según cifras manejadas en el encuentro.
Solo en México se estiman en más de 50 mil los muertos en el último
sexenio, debido a la violencia que genera el flagelo.