Israel bombardeó este miérocoles el norte de Gaza en una
operación que no causó víctimas, pero violó una tregua pactada con
la mediación egipcia, mientras un niño murió por heridas sufridas en
los ataques del pasado lunes.
Fuentes palestinas señalaron que aviones militares sionistas
sobrevolaron y dispararon contra zonas residenciales y áreas
descampadas del norte de la Franja, provocando daños a viviendas y
un gran incendio en un almacén de madera, sin que se reportaran
heridos, reporta Prensa Latina.
La acción, la primera desde que se informó ayer un acuerdo de
alto el fuego gestionado por Egipto, desató preocupación de sectores
civiles de que se repitan las agresiones aéreas iniciadas el pasado
viernes y que dejaron un saldo de al menos 26 muertos y más de 80
heridos.
Fuerzas de la Defensa Civil palestina emplearon más de dos horas
y media para controlar las llamas en un área que el mando castrense
de Tel Aviv volvió a tildar de sitio terrorista y fábrica de armas
para justificar sus sistemáticas incursiones.
Las milicias palestinas dispararon en las últimas 24 horas ocho
cohetes contra el sur de Israel, causando heridas a una persona y
dañando varios vehículos, según fuentes de la propia resistencia y
del Estado sionista.
El martes, los movimientos Jhihad (guerra santa) Islámica y
Comités de Resistencia Popular informaron haber acatado un
armisticio mediado por Egipto, información luego ratificada por la
agrupación islamista Hamas, que controla esta franja costera desde
junio de 2007.
Al respecto, el líder de Hamas en Gaza, Ismail Haniyeh, subrayó
que se había alcanzado un pacto para detener la política de
asesinato de Israel en el enclave, la más violenta desde la ofensiva
devastadora de finales de 2008 y comienzos de 2009.
Entonces, en apenas 22 días, murieron más de mil 400 palestinos y
alrededor de cinco mil 300 resultaron heridos, además de los
destrozos provocados a infraestructuras y casas, que aún son
palpables aquí.
Por otro lado, el portavoz médico del principal hospital de Gaza,
Adham Abu Salmiya, confirmó hoy a la agencia palestina Ma an el
deceso de un niño de siete años, identificado como Baraka Al-Mughrabi.
Al-Mughrabi había sufrido heridas graves durante una explosión
que mató el lunes a uno de sus compañeros de escuela cuando aviones
israelíes lanzaron bombas en el norte del enclave.