La protesta social, protagonista del escenario político en Chile
el pasado año, va marcando también el rumbo del 2012, con la
incorporación cada vez mayor de un amplio abanico de sectores y
poblaciones.
Justamente este miércoles cumple un mes el levantamiento popular
de la región de Aysén contra las políticas centralistas excluyentes
y el alto costo de la vida en ese apartado punto de la geografía
nacional.
La Asamblea Ciudadana de Magallanes y Antártica, perteneciente al
igual que Aysén a la helada Patagonia chilena, se declaró también
lista para el inicio de movilizaciones con demandas similares a las
de los aiseninos: políticas públicas inclusivas en materia de salud,
educación, viviendas, legislación laboral y plebiscitos vinculantes,
entre otros muchos reclamos, reporta Prensa Latina.
Considerada también entre las zonas extremas y desprotegidas del
país, la ciudad de Calama, capital minera de Chile y Suramérica, ya
anunció para el próximo 20 de marzo una marcha con una petición
principal: percibir recursos permanentes del cobre en beneficio de
sus habitantes.
Parece evidente, acotó en su edición de hoy Red Diario Digital de
Chile, que protestarán de diversas maneras estudiantes, pescadores
artesanales, portuarios, ciudadanos de varias regiones,
medioambientalistas, empleados fiscales, damnificados, cada sector
social y territorial con demandas concretas.
De hecho, para mañana la Asamblea Coordinadora de Estudiantes
Secundarios llamó a su primera movilización de este año en Santiago
contra la mercantilización de la enseñanza en el país.
La jornada coincidirá también con una manifestación de los
pescadores artesanales de la austral región de Los Lagos, contrarios
al proyecto de Ley de Pesca a examen parlamentario, al que le
atribuyen un fuerte carácter privatizador que pone en peligro su
sobrevivencia laboral.
De igual modo anuncian movilizaciones los trabajadores portuarios
que ya protagonizaron en enero pasado tres días de huelga nacional y
que exigen les sean devueltos 27 millones de dólares que les
cobraron injustamente durante más de 30 años y que se regulen las
inversiones de los privados.
La lucha contra la privatización del cobre y del litio y el
llamado a una Asamblea Constituyente estarán también en el centro de
los reclamos ciudadanos.
Carácter nacional seguirán alcanzado las protestas por los
proyectos y construcciones de centrales hidroeléctricas y de
empresas mineras, lideradas por agrupaciones medioambientalistas que
demostraron el año pasado una gran capacidad de convocatoria,
vaticinó Radio Universidad de Chile.
A juicio de la revista local Punto Final, 2012 puede ya
considerarse el año de la protesta en Chile, resultado del
descontento acumulado contra la institucionalidad heredada de la
dictadura y el asfixiante modelo neoliberal.