La víspera, los ministros de Economía de la zona euro exigieron a
España que redujera en un 0,5 % el objetivo de déficit del 5,8 %
establecido unilateralmente por el Gobierno de Mariano Rajoy.
Durante el pleno del Congreso en el que se aprobó el techo de
gasto para los Presupuestos Generales del Estado, Montoro aseguró
que la nueva reducción se llevará a cabo a través de "renuncias a
proyectos de gastos" e "instrumentos fiscales equilibrados", informó
El País.
El diputado socialista Joan Rabel, por su parte, criticó las
exigencias de Bruselas que "con sus decisiones nos están abocando al
precipicio. Precipicio al que pueden arrastrar a la economía
española con el desmantelamiento de los servicios básicos".
España se encuentra entre la espada y la pared. Según las
previsiones de la Comisión Europea, la economía se contraerá un 1 %
este año y tendrá un magro crecimiento del 0,7 % el próximo.
Entretanto, los ministros de Finanzas de la Unión Europea (UE)
congelaron 495 millones de euros en ayudas a Hungría por no
controlar su déficit fiscal, pero dijeron a Budapest que podría
escapar de las sanciones si toma medidas fiscales "reparatorias"
hacia junio.
Siguiendo un informe de la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (OCDE), que predijo que el país caerá en
recesión, la medida pone presión sobre el Gobierno del primer
ministro, Viktor Orban.