Más de mil damnificados dejaron hasta el momento intensas
precipitaciones en las dos regiones más extremas de Chile, zonas que
aún se mantienen en estado de alerta.
En la austral región de Magallanes y Antártica un temporal,
considerado el peor en 22 años, causó el desborde del río Las Minas
que atraviesa por el centro de la ciudad de Punta Arenas, la capital
magallánica. Tal emergencia afectó a unas 800 familias y causó
importantes daños materiales, reporta Prensa Latina.
Estamos muy preocupados por la situación de Punta Arenas, declaró
la ministra de Trabajo y Previsión Social, Evelyn Matthei, quien
viajó ayer al helado territorio para encabezar el Comité de
Operaciones de Emergencia.
Matthei confirmó asimismo que el gobierno le pidió la renuncia a
la directora regional de la Oficina Nacional de Emergencias por
incompetencia frente a la magnitud del fenómeno.
En tanto, en la norteña región de Arica-Parinacota, la intensidad
de las lluvias provocó el desborde del río San José, con saldo de
unas 300 personas damnificadas.
La Moneda dispuso que viajara al extremo septentrional del país
el ministro de Desarrollo Social, Joaquín Lavín, junto al ministro
subrogante de Agricultura, Alvaro Cruzat.
Lavín comentó que los mayores daños pueden estar en el sector
agrícola, sobre todo en el denominado Valle de Azapa.
Según las autoridades meteorológicas, este martes deben disminuir
las precipitaciones en el norte del país.
Sin embargo, los pronósticos son desfavorables aún para
Magallanes, donde continuarán las lluvias, acompañadas de fuertes
vientos.