El gobierno del presidente Barack Obama discute hoy cómo
retirarse más rápido de Afganistán, luego de recientes y funestos
sucesos que complican la presencia de tropas del Pentágono en el
país invadido desde 2001.
La administración Obama evalúa reducir las fuerzas
estadounidenses en un monto adicional de 20 mil elementos a partir
de 2013, un hecho que refleja la creciente preocupación de la Casa
Blanca en relación con esta operación militar en el Medio Oriente.
Una retirada acelerada está siendo considerada por consejeros
políticos de la Oficina Oval en el contexto de las discusiones sobre
las perspectivas de las unidades castrenses en la nación
centroasiática, comentó el diario The New York Times.
La matanza de 16 civiles afganos perpetrada por un sargento el
domingo último y la quema de libros del Corán también por tropas
norteamericanas el mes pasado son elementos que enrarecen el
panorama de Washington en ese territorio.
Thomas Donilon, asesor de seguridad nacional, sugiere que un
agregado de 10 mil militares deberían regresar en diciembre de 2012,
y otro contingente de 20 mil tendrían que estar listos para la misma
operación en junio de 2013.
El vicepresidente Joseph Biden ha presionado por una decisión
todavía más radical que implica solamente un rol de apoyo logístico
para las fuerzas armadas estadounidenses todavía destacadas en la
nación oriental.
Esta disyuntiva de un posible retiro militar apresurado
representa un dilema para Obama, quien intenta presentar al público
mundial una misión que concluye exitosamente para su ejército y la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), acota el Times.
Estados Unidos mantiene actualmente unas 90 mil tropas en
Afganistán, con 22 mil soldados que deben regresar en septiembre, al
tiempo que aún no hay previsión de movimientos para los otros 68 mil
elementos.
A Estados Unidos y sus aliados en la OTAN la intervención en
Afganistán les cuesta unos seis mil millones de dólares anuales.
Desde el inicio de la agresión estadounidense a Afganistán, a
finales de 2001, unos mil 700 militares del Pentágono fueron muertos
por las fuerzas de la resistencia armada en el territorio ocupado,
reportó Prensa Latina.