Estados Unidos y Rusia mantendrán sus diferencias sobre defensa
antimisil y les será imposible alcanzar un acuerdo antes de la
cumbre de Moscú y la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN), en mayo próximo.
El viceministro de Defensa ruso Anatoli Antonov señaló que será
muy difícil lograr avance en la citada cumbre, "pues carecemos de un
documento que le puedan dar el visto bueno los máximos dirigentes de
ambos países".
Para Antonov, los asuntos a resolver para llegar a una avenencia
requieren más de los dos meses que restan para el referido encuentro
al más alto novel, el cual, todo parece indicar, tendrá lugar en
Camp David, en lugar de la ciudad estadounidense de Chicago.
Al mismo tiempo, el vicetitular ruso de Defensa considera que aún
no se ha llegado a un punto de inflexión en las discusiones de Rusia
y Estados Unidos sobre el tema del escudo antimisil, por lo cual
estima posible continuar el diálogo.
Moscú demanda de Washington la firma de un documento que contenga
un compromiso jurídico, por el cual asegure que el sistema de
defensa antimisil se construye sin intenciones de dañar las
capacidades de respuesta de las fuerzas estratégicas rusas, reflejó
Prensa Latina.
El despliegue por el Pentágono de elementos de su sombrilla
anticoheteril en Europa llevó a Rusia a poner en práctica medidas de
respuesta como la apertura anticipada de una estación de
radiolocalización lejana en el occidental enclave de Kaliningrado.
Tal apertura formó parte de un paquete de contramedidas anunciado
en noviembre último por el presidente ruso, Dmitri Medvedev.