Un soldado afgano murió y otros dos resultaron heridos hoy en el
distrito sureño de Panjwayi cuando desconocidos atacaron a una
delegación gubernamental que investiga el asesinato de 16 civiles
por un militar de Estados Unidos, dio a conocer Prensa Latina.
El portavoz del Ministerio afgano del Interior, general Sediq
Sediqqi, precisó a la prensa que al menos un enemigo estaba oculto y
abrió fuego cuando la misión llegó a ese lugar, de la convulsa
provincia de Kandahar.
Sediqqi explicó que los disparos comenzaron cuando la delegación,
que incluía a dos hermanos del presidente Hamid Karzai y otros
funcionarios de alto rango, efectuaba en una mezquita un servicio
religioso en memoria de las víctimas.
Una parte del grupo se retiro hacia Kandahar, capital de la
provincia homónima a unos 45 kilómetros de distancia, pero algunos
miembros permanecieron en el lugar para proseguir sus
averiguaciones.
En esa porción del territorio afgano el domingo último un soldado
estadounidense de la Fuerza Internacional para la Seguridad y
Asistencia (ISAF) comandada por la OTAN, masacró a 16 ocupantes de
tres casas de las aldeas vecinas, entre ellas nueve niños y luego
quemó sus cadáveres.
Mientras, los talibanes amenazaron con decapitar a los sádicos
soldados estadounidenses desplegados en Afganistán, en venganza por
la matanza de 16 civiles perpetrada por uno de sus militares en la
provincia de Kandahar.
"El Emirato islámico (Estado de los Talibán) una vez más advierte
a los animales estadounidenses que s los mujadines se vengarán y con
la ayuda de Alá matarán y decapitarán a los soldados sádicos y
asesinos", afirmó en un comunicado el portavoz talibán, Zabihula
Mujahid.