La región de Aysén vivirá hoy una jornada tensa y
definitoria cuando sea retomada la mesa de diálogo entre el Gobierno
y el Movimiento Social, en medio de la impaciencia del pueblo por la
dilación de respuestas a sus demandas.
El vocero del Movimiento Tu problema es mi problema,
Iván Fuentes, reconoció que no es fácil calmar a los aiseninos, que
han actuado con humildad frente a las autoridades y no han sido
atendidos sus reclamos de forma satisfactoria.
Dijo, no obstante, que con esperanza renovada el
Movimiento se enfrenta este martes a otro día clave en las
negociaciones, orientado a la búsqueda del entendimiento entre las
partes.
Fuentes consideró inapropiado que faltando horas
para retomar las conversaciones el presidente Sebastián Piñera
aludiera en una entrevista televisiva a la decisión de su gobierno
de aplicar la cuestionada Ley de Seguridad del Estado ante
determinados escenarios de protesta social.
Tenemos la obligación de mantener el orden público.
Por eso hemos estado muy cerca de aplicar la Ley de Seguridad de
Estado, porque la ley es precisamente para situaciones como esta
cuando se toman caminos, puentes y carreteras, afirmó el jefe de
Estado en el programa "Tolerancia Cero", de Chilevisión.
Al pueblo no se le reprime, con el pueblo se
conversa, replicó el portavoz de los aiseninos. Los gobiernos,
añadió, son para solucionar las cosas, no para amenazar a la gente.
Opinó Fuentes que los mensajes gubernamentales son
definitivamente confrontacionales.
Sin embargo, enfatizó en la voluntad de los
patagones de que pueda llegarse a buen puerto a través del proceso
de diálogo, en el que insistió estén representados de conjunto los
24 dirigentes de la Mesa Social.
Tal precisión respondió a la solicitud de la víspera
del Ejecutivo de que se negociara por separado, en diferentes
comisiones, indicó Prensa Latina.
De acuerdo con analistas locales, el discurso en
extremo conservador y de mano dura del gobierno chileno demuestra
falta de liderazgo y de conducción política. La Moneda, subrayan, no
termina por entender la naturaleza de las protestas de la gente; la
gente no quiere incendiar el país, la gente quiere cambios.