Grupos armados masacraron familias completas del
barrio pobre de Karm al-Zaytoun, en la ciudad siria de Homs; entre
las víctimas hay niños, mujeres y ancianos, denunciaron autoridades
y grupos de derechos humanos.
La prensa y televisión sirias muestran hoy imágenes
conmovedoras de cadáveres amontonados sobre la alfombra
ensangrentada de la sala de una vivienda, o de menores bañados en
sangre en un sofá y el de un anciano sentado en un butacón con un
tiro en la frente.
En otras se ven los cuerpos de hombres jóvenes con
las manos atadas a la espalda tirados en un callejón, reflejó Prensa
Latina.
Durante la noche del domingo, previo a otra reunión
en el Consejo de Seguridad de la ONU, individuos armados allanaron
viviendas de familias pobres alauitas, en la humilde barriada Karm
al-Zaytoun y las mataron a mansalva.
Tras calificar esos asesinatos de crimen atroz para
servir a intereses políticos y mediáticos en la campaña contra
Siria, el ministro de Información, Adnan Mahmoud, denunció que los
países como Catar y Arabia Saudita que arman y entregan dinero a
esas bandas son también cómplices de tal barbarie.
También acusó a los canales al-Jazeera y al-Arabiya
de ser responsables de esos actos abyectos y enfatizó que a quienes
esos medios presentan como corresponsales en Homs y otras
localidades son hombres armados y terroristas que participan en
tales crímenes, los graban y después los transmiten distorsionando
la realidad.
La agencia de noticias SANA señala que los asesinos
dejaron un mensaje en la pared de una de las viviendas en que se
lee: "El Batallón al-Farouq pasó por aquí".
Citada por ese medio, una mujer residente en ese
vecindario de mayoría alauita expresó que los armados raptan,
violan, matan y tiran los cuerpos en las calles; los filman y envían
las grabaciones a al-Jazeera y al-Arabiya para culpar a las fuerzas
sirias de tales desmanes.
El Centro Consultivo Sirio de Estudios sobre
Derechos Humanos denunció que los crímenes cometidos la noche del
domingo en Homs fueron perpetrados como parte de un sangriento plan
dirigido por servicios de inteligencia extranjeros y bajo la
cobertura y guía de medios externos.
Acentuó que los responsables de tales hechos lo
perpetraron antes de la sesión del Consejo de Seguridad para
utilizarlos como pretexto para una flagrante interferencia en Siria
bajo el manto de proteger los derechos humanos.
Una declaración de esa organización recalca que los
grupos armados acogen a periodistas que entran clandestinamente en
territorio sirio a través de las mismas vías que emplean para
introducir ayuda logística, armamentos y más militantes extremistas.
El Centro urgió a la comunidad internacional y a los
órganos de derechos humanos a usar su influencia para presionar a
los regímenes implicados en el derramamiento de sangre en Siria para
que detengan el envío de elementos terroristas y el flujo de armas.