LA
PAZ, 12 marzo.— El desborde de un río afectó a más de dos mil
familias en el municipio de Villa Tunari, precisó hoy el secretario
general de la gobernación de Cochabamba, Asterio Romero.
Romero aseguró que casi 600 núcleos familiares yuquis, yuracarés
y trinitarios sufrieron por la crecida de las aguas del río C-24, en
tanto otros mil 700 que se dedican a la actividad agrícola también
perdieron parte de sus cultivos.
"Estamos hablando de mil 500 a mil 700 familias campesinas
afectadas, en tanto otras 600, estas indígenas vieron como sus casas
quedaban completamente bajo el agua", aseguró Romero.
Romero informó que los datos ofrecidos hasta ahora pueden estar
sujetos a cambios, porque en algunos sitios aún no se han terminado
de contabilizar los daños en las viviendas y los cultivos.
"Casi dos semanas llevan dentro del agua esas familias, en tanto
la gobernación de Cochabamba hace gestiones con el viceministerio de
Defensa Civil para llevarles ayuda y alimentos", aseguró.
El secretario de la Gobernación mostró particular preocupación
por las comunidades indígenas, 27 de las cuales, de las etnias yuqui,
yuracaré y trinitaria, quedaron anegadas.
Estudiosos aseguran que las lluvias se mantendrán hasta finales
del presente mes, como consecuencia del fenómeno climático La Niña,
que ya dejó a más de 12 mil familias damnificadas el pasado mes.
Los daños fueron particularmente intensos en el amazónico
departamento de Pando, donde las aguas del río Acre elevaron hasta
ocho metros su nivel habitual y arrasaron con la población de
Bolpebra y varios barrios de la capital departamental, Cobija.