El presunto líder del cártel de Jalisco Nueva Generación, Erick
Valencia Salazar (El 85), fue presentado hoy ante los medios de
comunicación, tras su arresto hace tres días en la ciudad de
Guadalajara, dio a conocer Prensa Latina.
Valencia inició en 2010 una sangrienta lucha contra grupos
rivales como parte de una estrategia de expansión con el envío de
células a otros estados, una de las cuales fue responsabilizada de
la masacre de 35 personas en Veracruz en 2011, según detallaron
autoridades militares.
La detención del capo estuvo asociada a disturbios en los que
fallecieron tres personas y fueron quemados 25 autobuses.
Valencia es identificado como el sucesor de Ignacio Nacho Coronel
y encabezaba el trasiego de drogas en el Pacífico mexicano, de
acuerdo con el vocero de la Secretaría de la Defensa Nacional,
general Ricardo Trevilla.
El 85 fue presentado junto a dos de su banda (Otoniel "N", alias
Tony Montana, y José Luis N Chelis) en las instalaciones de la
Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia
Organizada (Siedo).
Trevilla destacó la capacidad de fuego de este grupo delictivo e
informó que se decomisaron 69 mil cartuchos, seis pistolas, 37 armas
largas, entre ellas 19 fusiles AR-15 con aditamento lanzagranadas,
dos fusiles Barret y dos ametralladoras, además de granadas y un
centenar de cargadores.
Dijo que el detenido ha expandido su influencia a Michoacán,
Morelos, Guerrero y Veracruz, zona que tradicionalmente controlan
las organizaciones La Resistencia y Los Zetas.
El 20 de septiembre un grupo de hombres armados arrojaron 35
cadáveres debajo de un puente cerca de un centro comercial de Boca
del Río, en la zona metropolitana del puerto de Veracruz.
En el lugar dejaron mensajes en los que se señalaban que las
víctimas eran miembros de Los Zetas.
A inicios de marzo el presidente Felipe Calderón reiteró el
combate de su gobierno al crimen organizado y señaló que en 2009 se
divulgó aquí la lista de los 37 delincuentes más buscados del país,
de los cuales hasta la fecha habían caído 22. La violencia ha
causado en México más de 50 mil muertos en los últimos seis años.