La primera ministra australiana, Julia Gillard, ratificó hoy el
compromiso militar de su país en Afganistán, a pesar del repudio
masivo originado por el asesinato de al menos 16 civiles a manos de
un sargento estadounidense.
Gillard calificó de horroroso y preocupante el incidente, pero
aclaró que no distraerá a su nación del cronograma y la misión
acordada en Afganistán, en alusión a los compromisos con la OTAN y
Estados Unidos, como parte de las tropas extranjeras de ocupación.
Recordó el suceso del domingo, cuando un sargento estadounidense
salió de la base militar en la provincia sureña de Kandahar, y mató
al menos a 16 civiles tras disparar contra las viviendas, donde
había mujeres y niños.
Australia tiene más de mil 500 militares en Afganistán,
encargados de organizar operaciones de combate y entrenar a las
fuerzas de seguridad bajo el mando de la Organización del Tratado
del Atlántico Norte, reflejó Prensa Latina.