Un ataque suicida con explosivos contra una iglesia católica en
la central ciudad nigeriana de Jos, capital del estado de Plateau,
dejó un saldo de 10 personas muertas y numerosas heridas, informaron
hoy fuentes gubernamentales.
Según un comunicado de las autoridades locales de esa
demarcación, la acción ocurrió luego de que dos hombres, que
perecieron en el intento, hicieron estallar un vehículo cargado de
explosivos en la puerta de la instalación religiosa Saint Finbar.
El ataque sigue a una ola de atentados contra iglesias y otras
instalaciones en este país africano, muchos de los cuales fueron
reivindicados por la secta radical islámica Boko Haram, rflejó
Prensa Latina.
En febrero pasado, una iglesia cristiana fue escenario de
detonaciones en la propia ciudad de Jos, las que causaron seis
muertos y 50 heridos.
Tras el asalto contra la iglesia Saint Finbar, el presidente
Goodluck Jonathan trasmitió en un mensaje sus condolencias a las
familias de las víctimas y llamó a los nigerianos a no desesperarse
ante la persistencia de las arremetidas contra inocentes por grupos
terroristas.
Insistió en que Nigeria gana la guerra contra el terrorismo y
seguirá cada vez más destruyendo la capacidad de esas formaciones de
desencadenar crueles ataques sobre nigerianos pacíficos, que
respetan las leyes.