Un brote de gripe A (H1N1) en Guatemala sumó hoy cinco víctimas
mortales y las autoridades insisten en llamar a la población a
mantener la calma.
Se trata de una gripe estacional y no deben alarmarse, dijo el
ministro de Salud Pública y Asistencia Social, Francisco Arredondo,
al confirmar ese deceso.
La fallecida más reciente, el pasado sábado, fue una adolescente
de 15 años quien ingresó al nosocomio de San Marcos, cabecera del
homónimo centroccidental departamento, hasta sucumbir por
complicaciones respiratorias y la necropsia reveló el contagio.
Los cuatro anteriores fueron dos niños en la centoriental
demarcación de Zacapa a fines de febrero, un adulto en el hospital
Roosevelt y otro en el San Juan de Dios, ambos en esta capital el
viernes anterior.
Todos los centros asistenciales guatemaltecos se encuentran en
estado de alerta amarilla desde la aparición de los primeros casos
con síntomas característicos del mal, de los cuales 55 resultaron
positivos entre 493 sospechosos hasta el momento.
Esa categoría en toda la red del sistema de salud nacional, según
el ministro, fue establecida para prevenir el contagio, no para
alarmar a la población.
A esta Arredondo instó a tomar las medidas preventivas de higiene
elementales, como no saludar de beso o de mano a las personas con
cualquier tipo de gripe, o asistir al centro de salud en caso de
presentar fiebre alta, dolor abdominal y en ciertos casos diarrea.
En los hospitales fueron restringidas las visitas a pacientes y
mediante llamadas telefónicas se mantiene actualizado el estado de
los enfermos a los familiares.
El presidente Otto Pérez Molina reiteró la instrucción al
ministerio del ramo para adoptar todas las medidas de seguridad y
prevención y garantizar la disponibilidad del Tamiflú, medicamento
usado contra la gripe A (H1N1).
Funcionarios del sector aseguraron que a pesar de no tener ese
producto en grandes cantidades tampoco hay desabastecimiento y los
hospitales están preparados ante cualquier eventualidad.
Reafirmaron que de Venezuela llegaron en préstamo tres mil dosis
de vacunas contra el mal, aguardan otras dos mil prometidas por
México y se compraron 410 mil a la Organización Panamericana de la
Salud.
Antes de concluir marzo las autoridades pretenden iniciar una
campaña de vacunación para niños menores de cinco años y adultos de
la tercera edad, los grupos más vulnerables frente a este virus, así
como al personal de la red asistencial.
Al ser confirmada una persona infectada se procede a aplicar el
medicamento a toda la familia e identificar con quienes más tuvo
contacto para también dárselo.
El virus del A (H1N1) se detectó por primera vez en Guatemala en
2009 cuando las autoridades del sector informaron acerca de más de
620 casos, de los cuales 11 fallecieron, reportó Prensa Latina.