Los trabajadores de la salud de Paraguay ratificaron su decisión
de ir mañana a paro nacional, en una acción que incluye a quienes
laboran en centros estatales y privados, confirmaron hoy fuentes
gremiales.
Alrededor de 28 mil participantes participarán en esa huelga,
basada en la reclamación de una modificación de los horarios de
trabajo, un pago mayor de las horas extras y la reposición en sus
puestos de unos 600 cesanteados, indicó Prensa Latina.
Aunque autoridades del Ministerio de Salud señalaron su
disposición de hacer un último esfuerzo para llegar a un acuerdo con
los sindicatos y gremios, dirigentes del sector ratificaron la
paralización de labores.
César Pimienta, de la Federación Nacional de Trabajadores de la
Salud, aseguró que, si hubiera negociaciones, éstas se llevarán a
cabo en medio de la huelga.
Ya no hay tiempo para suspenderla, aseveró, tras el fracaso de
dos reuniones tripartitas, en las cuales participaron
representaciones del ministerio, los sindicatos y el gremio de los
médicos.
La propuesta gubernamental para tratar de evitar el paro es la
celebración de una nueva reunión con funcionarios de esa cartera,
sindicalistas y el viceministerio del Trabajo.
Por su parte, Pimienta afirmó que no se trata de una medida
contra el Gobierno, sino por sus demandas sobre la carga horaria, el
salario y el reflejo de sus reclamos en el nuevo contrato de
trabajo.
Igualmente, aseguró que acuerdos anteriores firmados con el
ministerio y que abarcan los puntos mencionados, ya fueron
incumplidos.
Los sindicalistas recalcaron que el despido de casi 600 colegas
fue injustificado y por ello reclaman, además de su regreso a los
cargos, el pago de los salarios caídos.