Al menos 45 personas murieron este lunes cuando una avalancha de
nieve sepultó 13 viviendas en el distrito montañoso de Mandol, en la
provincia afgana oriental de Nuristán, comunicaron fuentes
oficiales.
El gobernador provincial adjunto, Qazi Mohammad Nabi Ahmadi,
precisó que el trágico accidente aconteció en los poblados de Guru y
Koshan y hasta el momento se confirmó la muerte de 45 personas,
incluyendo mujeres y niños, reporta Prensa Latina.
Ahmadi mencionó la posibilidad de que el número de fallecidos
aumente conforme avanzan las tareas de rescate en las zonas remotas
de la mencionada provincia, localizada a unos 180 kilómetros al este
de Kabul.
A principios del mes en curso más de 50 personas fallecieron a
consecuencia de otro deslizamiento de nieve que afectó a la
provincia vecina de Badakhshan, según fuentes oficiales.
En esa avalancha quedó prácticamente sepultado por la nieve el
pueblo de Dispay, al que los equipos de rescate llegaron varios días
después debido a la precariedad de los accesos y las malas
condiciones climatológicas.
Sin embargo, la misión de las Naciones Unidas en Afganistán situó
en 145 la cifra de muertos sepultados en Badakhshan, que se
encuentra a unos 315 kilómetros al noreste de Kabul.
Una porción del territorio afgano recibe desde febrero último
precipitaciones de nieve y las nevadas y gélidas, condiciones
meteorológicas que causaron más de 40 personas en la montañosa
provincia de Badakhshan, mientras que decenas más murieron en Kabul
por el mal tiempo invernal.