Por la violencia existente en Honduras parece que se
ha borrado el quinto mandamiento de la ley de Dios: no matarás,
afirmó hoy el cardenal de esta nación centroamericana, Oscar Andrés
Rodríguez.
No hay día que no haya muertos por haber olvidado
que la vida es sagrada y nadie le puede quitar la vida a nadie,
manifestó el prelado durante la misa de este domingo en la catedral
de Tegucigalpa.
Según un informe del Comisionado Nacional de los
Derechos Humanos (Conadeh), divulgado la víspera a partir de un
informe del año pasado, en Honduras se registra un fallecido por
violencia cada 74 minutos.
Los datos precisan que desde la llegada al poder del
presidente Porfirio Lobo el 27 de enero de 2010 hasta finales de
2011 ocurrieron 12 mil 838 desapariciones físicas y la cifra se
eleva a 46 mil 450 en los últimos 11 años.
El texto advierte que en la actualidad la situación
de este país es grave pues en 2004 se compiló un promedio de 5,9
muertes violentas por día, y el guarismo aumentó a 19 en 2011.
También puntualiza que el año anterior se produjeron
86,5 homicidios por cada 100 mil habitantes, casi 10 veces superior
al índice normal (hasta 8,8 muertes) establecido por la Organización
Mundial de la Salud.
Agrega que en Honduras existen más de 800 mil armas
en poder de diversos sectores de la ciudadanía, de las cuales 650
mil circulan de manera ilegal.
El Informe sobre Desarrollo Humano de América
Central 2009-2010 del Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo, citado por Conadech, subraya que la mayor parte de las
muertes hondureñas se deben a AK-47, rifles de asalto,
ametralladoras, pistolas, machetes y puñales, informó PL.