Fuerzas militares sirias frustraron un nuevo intento
de infiltración por un grupo armado desde Turquía hacia una zona
rural de la provincia de Idleb que colinda con ese país, y le
ocuparon los pertrechos bélicos que poseían, informaron las
autoridades.
La agencia de noticias SANA, que cita a mandos
castrenses en Idleb, reporta que las autoridades enfrentaron a la
banda que intentaba penetrar en territorio sirio, aniquilaron a
algunos de sus miembros y arrestaron a otros.
Entre el parque ocupado figuran fusiles AK-47,
escopetas de cartuchos, ametralladoras y sofisticados equipos de
comunicación, así como medicamentos, uniformes militares y
municiones de diversos calibres, de acuerdo con la versión oficial.
Luego de tomar el control de la ciudad de Homs, el
mando sirio comienza a concentrar las operaciones en la
noroccidental provincia de Idleb, hacia donde se infiltraron en los
últimos meses gran cantidad de militantes armados que son entrenados
y pertrechados en dos campamentos en Turquía.
Por otro lado, los medios de difusión reportan la
muerte a tiros del coronel Nidal Sakr, cuyo vehículo fue emboscado
en Ashrafiyyet Sahnaya, localidad de Damasco Campo, cuando este se
dirigía el sábado hacia su unidad militar.
Desde Daraa se informó que miembros de los cuerpos
de seguridad enfrentaron a terroristas en el área rural de al-Hrak
al-Sharqi en esa sureña provincia fronteriza con Jordania y
eliminaron y capturaron a varios de sus integrantes.
En el choque resultaron heridos tres agentes sirios
y fueron incautados pertrechos bélicos entre estos proyectiles RPG,
12 escopetas, nueve pistolas, municiones y dispositivos de
comunicación, así como una camioneta cargada con explosivos y un
auto lleno de chalecos anti-balas.
La televisión siria difundió que un ciudadano del
poblado de Tebat al-Imam, de la central provincia de Hama, convenció
a tres de sus hijos que se habían sumado a la violencia armada a que
se entregaran a las autoridades.
Hassan Mohammad al-Mohammad declaró que sus hijos
fueron tratados adecuadamente y puestos en libertad acorde con la
amnistía decretada por el presidente Bashar al-Assad porque ellos no
estaban implicados en asesinatos u otras acciones de sangre.
En declaraciones a la televisión, Jamal, Ibrahim y
Nassser al-Mohammad dijeron que optaron por entregarse porque se
percataron que iban por el camino equivocado y recibieron un buen
trato, informó PL.