Organizaciones
sociales, sindicales, profesionales, femeninas y campesinos
originarios indígenas de Bolivia ratificaron hoy su presencia en la
jornada nacional de mañana lunes en defensa del masticado de la hoja
de coca).
Los actos serán paralelos a la campaña internacional
del gobierno boliviano en pro del uso tradicional, medicinal y
alimenticio del arbusto.
La jornada de acullico respaldará las gestiones del
presidente Evo Morales en Viena, Austria, donde asistirá a una
reunión de la Comisión de Estupefacientes de la Organización de
Naciones Unidas, para demostrar que esa práctica no es dañina para
la salud humana y pedirá su despenalización.
Para defender esa costumbre la Confederación de
Campesinas Bartolina Sisa instruyó a sus federaciones para que
participen este lunes en la jornada nacional en todas las capitales
departamentales, aseveró la dirigente campesina Rosmery Cayo.
Por su parte, el secretario de Relaciones de la
Confederación de Interculturales, Johnny Marasa, apuntó que todos
sus afiliados comprometieron su presencia, principalmente en las
ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
El dirigente de la Confederación de Campesinos,
Rodolfo Machaca, señaló que el respaldo al uso tradicional de la
hoja de coca y el acullico es un asunto de vida.
Asimismo, el líder de la Central Obrera Bolivia
Nicanor Baltazar ratificó el respaldo a la defensa del consumo
tradicional de la hoja de coca en su estado natural, aunque
puntualizó rechazan el mal uso que le dan los narcotraficantes.
Según la líder de la Federación de Mujeres
Campesinas-Bartolina Sisa de La Paz, Felipa Huanca, una marcha
precederá a la jornada en pro del acullico, desde la ciudad de El
Alto rumbo a la capitalina plaza Villarroel, sede del acto central.
Los movimientos sociales y el pueblo boliviano
rechazarán el informe de la Junta Internacional de Fiscalización de
Estupefacientes, que penalizó esa costumbre.
"Vamos a exigir que el acullico se legalice, pues es
parte de la identidad de los pueblos andinos", agregó el presidente
de la Asociación Departamental de Productores de Hoja de Coca de La
Paz, Félix Barra.
La Constitución boliviana protege esa planta como
parte de su patrimonio cultural y establece que en su estado natural
no es un estupefaciente y tiene usos alimentarios, tradicionales,
culturales y medicinales.
La movilización apoyará la demanda boliviana para
que se retire la hoja de coca de la lista negra de la Convención de
Estupefacientes de la ONU.
El requisito de la Convención relativo a que la
masticación de la hoja de coca debe ser abolida es incompatible con
la Carta Magna boliviana y vulnera derechos indígenas y culturales
reconocidos en acuerdos internacionales sobre derechos humanos,
incluyendo la declaración de la ONU sobre los Pueblos Indígenas,
informó PL.