El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, anunció este sábado que
pedirá una audiencia a la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos de la OEA (CIDH) para que explique la intromisión en un
proceso judicial de su país.
La CIDH depende de los gobiernos, no los gobiernos de la CIDH,
enfatizó el mandatario en alusión a la suspensión de la audiencia
convocada por ellos para el 28 de marzo por el proceso judicial
contra tres directivos y el exjefe de Opinión del diario El
Universo, reporta Prensa Latina.
Esa entidad radicada en Washington, país que no reconoce la
Convención Interamericana de Derechos Humanos de 1969, anunció el
viernes que había desistido de su pedido de medidas cautelares a
favor de los cuatro sentenciados en Ecuador por injurias
calumniosas.
Carlos, César y Nicolás Pérez (directivos) y Emilio Palacio (exjefe
de Opinión) fueron sentenciados a tres años de prisión por el delito
de calumnias contra el presidente Rafael Correa y una multa de 40
millones de dólares, ratificada en tres instancias, en un proceso
judicial de casi un año.
Durante su informe semanal de actividades esta vez en Amaguaña,
en la periferia de Quito, Correa anunció que, pese a la suspensión,
Ecuador pedirá una audiencia para que la CIDH explique esa
intromisión sin precedentes en un proceso judicial ordinario.
Las medidas cautelares están contra su propio reglamento, sus
propias normas. Vamos a ir a preguntar algunas cositas, dijo.
Alertó al pueblo ecuatoriano a no dormirse en los laureles y
reiteró la denuncia del poder económico de los medios privados de
comunicación opositores y el apoyo extranjero, con el que tratan de
desestabilizar a los gobiernos progresistas de América Latina,
reafirmó Correa.