El presidente Evo Morales viajño este sábado a Viena, sede de la
reunión de la Comisión de Estupefacientes de la ONU, para defender
el milenario uso de la hoja de coca por el pueblo boliviano.
Morales, quien dirige hasta la tarde de este sábado una sesión
del gabinete ampliado en la localidad de Coroico, distante 100
kilómetros de La Paz, insistió en que llevará hojas de coca del
lugar para reivindicar el consumo tradicional de la misma y su
masticado, también llamado acullico o C
Antes de su partida hacia Europa, el mandatario tendrá un
encuentro con representantes de países de la Alianza Bolivariana de
los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
"Vine aquí para llevar la hoja de coca hasta Viena y mostrar
nuevamente que no hace daño a la salud humana, sino más bien es una
medicina", señaló Morales, al asegurar su presencia en la cita en la
capital de Austria el próximo lunes.
Morales recordó que a mediados de 2011 Bolivia denunció la
Convención sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas de 1961, que
considera a la hoja de coca como droga en su estado natural y
proscribe asimismo el masticado o acullico.
Sin embargo, a comienzos de 2012, el Estado Plurinacional
solicitó su readhesión, con la condicionante de despenalizar el
masticado de la referida hoja y la consideración internacional sobre
las propiedades medicinales del arbusto.
El estadista enfatizó también que en Bolivia solo se defiende el
masticado y se mostró en desacuerdo total con los fines que se le da
a la planta para producir la cocaína, y reiteró que su gobierno está
decidido a defender el consumo legal de la hoja, por sus
atribuciones medicinales y culturales.
"He conversado con algunos representantes de gobiernos y están
dispuestos a apoyar esta iniciativa. Si en estados de Estados Unidos
se vende cocaína bajo control médico, ¿cómo es posible que el
pijcheo de coca pueda estar penalizado todavía?", cuestionó.
La Constitución boliviana protege esa planta como parte de su
patrimonio cultural y establece que en su estado natural no es un
estupefaciente y tiene usos alimentarios, tradicionales, culturales
y medicinales.
Una movilización nacional en Bolivia ratificará la demanda para
que se retire la hoja de coca de la lista negra de la Convención de
Estupefacientes de la ONU.
El requisito de la Convención relativo a que la masticación de la
coca debe ser abolida es incompatible con la Constitución boliviana
y vulnera derechos indígenas y culturales reconocidos en acuerdos
internacionales sobre derechos humanos, incluyendo la declaración de
la ONU sobre los Pueblos Indígenas.