CARACAS.— La presencia de la agrupación cubana Caribe Girls en
diversos escenarios venezolanos y; de modo muy especial, en un
concierto dedicado al Día Internacional de la Mujer, generó una
corriente de simpatía en el público y la crítica que coincidió en
colocar sus interpretaciones en la línea frontal del movimiento
salsero de la región.
Aquí fueron consideradas herederas de un legado fundado por las
Anacaonas en la década de los 30 del siglo pasado, defendido en la
actualidad no solo por las sucesoras de la legendaria orquesta
creada por Concepción Castro, ahora bajo la dirección de Georgia
Guerra, sino también por esta potente alineación de muchachas
comandadas por Thiving Guerra desde que vio la luz hace 13 años.
En su caso, Caribe Girls se destaca tanto por la explosividad de
sus integrantes como por el cuidado que ponen en el balance sonoro
de sus proyecciones, según calificados criterios de periodistas y
promotores que asistieron a sus presentaciones.
En declaraciones a la prensa, Thiving Guerra precisó que la
música que ejecutan "es bailable, salsa pura, pero hacemos espacio a
la rumba, el bolero, la bachata y el jazz latino".
La estancia en Caracas fue aprovechada por ellas para participar
en la promoción de un disco titulado El son no se fue, en el
que las Caribe Girls comparten temas con Wladimir Lozano, Everson,
el Combo Antillano y Pupy y los que Son son. La mayoría de los temas
del fonograma fueron escritos por Luis Llamo y arreglados por el
mítico Enrique Iriarte, "Culebra", por muchos años responsable de la
banda de Oscar D’León. (SE)