En nombre de las Agencias del Sistema de las Naciones Unidas en
Cuba, permítanme felicitar a las mujeres que, desde diversos roles,
responsabilidades y espacios, constituyen figuras claves en el
desarrollo de este país.
En Cuba, las mujeres tienen los mismos derechos y obligaciones
que los hombres. Gracias a eso, la mujer cubana tiene la posibilidad
de participar con equidad en todos los sectores y a todos los
niveles de la vida política, económica, social y cultural del país.
No obstante, todavía perduran patrones culturales que limitan a unos
y otras en cuanto al papel que pueden desempeñar en la sociedad.
Cuba continúa fortaleciéndose al aprovechar la capacidad de sus
mujeres como motor principal para el desarrollo económico sostenible
del país en todos sus sectores y niveles. En particular, para lograr
el objetivo de aumentar la producción de alimentos: prioridad
urgente según las directrices establecidas en los nuevos
lineamientos de la política económica y social del país.
De la mujer se espera que contribuya a la economía del país y a
la familiar. Lo mismo se espera del hombre. Sin embargo, mientras la
contribución del hombre generalmente acaba al dejar su trabajo fuera
del hogar, podemos decir que la mujer, aún hoy, mantiene una doble
jornada de trabajo: fuera y dentro del hogar.
Hoy unas 200 mil mujeres cubanas están vinculadas al sector
agropecuario, destacándose una importante contribución de las mismas
al sector productivo y, en especial, a los servicios técnicos de
apoyo. Alrededor de 17 mil se han acogido a las posibilidades
ofrecidas por el Decreto 259, que otorga las tierras en usufructo.
Estoy segura de que muchas más seguirán este camino, puesto que para
las mujeres rurales y campesinas del mundo, tener acceso a la tierra
y ser dueñas de ella en igualdad de condiciones que los hombres, es
un derecho muy importante que la gran mayoría no puede ejercer.
Para lograr la plena participación y el empoderamiento de la
mujeres, es necesario continuar el análisis de las diferencias que
enfrentamos en las necesidades y desafíos de hombres y mujeres,
visibilizar la contribución de la mujer, facilitar su inserción en
roles no tradicionales y continuar modificando subjetividades para
avanzar en relaciones más equitativas.
El Sistema de Naciones Unidas en Cuba, a través de sus proyectos
y programas de colaboración, acompaña los esfuerzos nacionales para
promover y proteger el pleno disfrute de los derechos por todas las
mujeres. Para las que viven y trabajan en zonas rurales, se apoyan
acciones dirigidas a aumentar las capacidades productivas y de
gestión local, contribuyendo a favorecer la igualdad de
oportunidades entre mujeres y hombres y el empoderamiento de las
mujeres del sector agro-industrial.
Es de destacar la sensibilización de los y las responsables que
lideran la construcción participativa y la implementación de
estrategias de género, así como la formación en gestión empresarial
y cooperativismo para estimular las capacidades de las mujeres y
favorecer su ascenso a posiciones administrativas y de dirección. En
el trabajo conjunto con mujeres productoras agrícolas y las nuevas
usufructuarias, se ha apoyado la identificación de necesidades y
potencialidades y la formación en técnicas de producción y
procesamiento de alimentos para el incremento y la diversificación
de la producción de bienes y servicios.
El Sistema de Naciones Unidas continuará apoyando al país en
garantizar el adelanto de las mujeres, favoreciendo su autonomía
económica, física y para la toma de decisiones. El avance de las
mujeres asegura su bienestar y desarrollo en condiciones de plena
igualdad con el hombre.
Ustedes contribuyen al desarrollo de la sociedad, de sus
comunidades y la familia, fomentando relaciones de mejor
convivencia, solidaridad y justicia social entre todos y todas.
¡Feliz Día de la Mujer!
* Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en
Cuba