Este 8 de marzo cumple 50 años de creada, en Matanzas, la
Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey, primer
centro científico de la rama agropecuaria surgido después del
triunfo de la Revolución.
La introducción, conservación y fomento de los pastos en Cuba
destinados a la alimentación de la masa bovina fue el principal
motivo de la creación de esta entidad, fundada por el líder de la
Revolución Fidel Castro y enclavada en el municipio de Perico.
Esa fue la gran tarea en sus inicios, pues Fidel siempre previó
que la base alimentaria de la ganadería en nuestro país debía
sustentarse en los pastos y forrajes, recuerda el investigador Jesús
Manuel Iglesias Gómez, ingeniero pecuario que labora en el centro
desde 1985.
En medio siglo la Indio Hatuey muestra entre sus aportes más
importantes la evaluación y multiplicación de unas 30 variedades de
pastos, como son algunos géneros de guinea y un grupo nada
despreciable de otras gramíneas y leguminosas.
De aquellos tiempos inaugurales guarda gratos recuerdos Carlos
Arturo Gómez, fundador de la Estación, y quien pese a contar ya con
72 años de edad no se muestra abrumado por el peso del trabajo.
"Esto se conocía como finca Cementerio, pero de aquello no queda
ninguna huella. Soy uno de los 52 jóvenes procedentes del Instituto
Rubén Martínez Villena que seleccionaron para estudiar aquí. Al
concluir los estudios, un total de ocho alumnos permanecimos en el
centro, y de aquel grupo solo quedo yo.
"Aquí me formé como trabajador y hombre de ciencia. He visto la
Indio Hatuey crecer y transformarse al propio tiempo. Cuando esto
comenzó fue necesario traer dos profesores de otra provincia. Hoy
cuenta con un amplio cuerpo de investigadores, de ellos 26 son
doctores en ciencias y 20 másteres en especialidades pecuarias.
Esta institución, adscripta a la Universidad de Matanzas Camilo
Cienfuegos, del Ministerio de Educación Superior, en sus diferentes
etapas ha realizado notables aportes a la investigación y
transferencia de tecnologías, para contribuir al desarrollo
sostenible del sector agrario.
Lamentablemente, según Jesús Manuel Iglesias, el proceso de
introducción de resultados y la transferencia de tecnología al
sector productivo no ha sido bien estructurado y por consiguiente no
se emplean de forma generalizada, dice.
Para Odalys Toral Pérez, subdirectora de investigaciones, el reto
más importante hoy de la institución es precisamente lograr
introducir en todas las entidades del país las tecnologías que se
han generado aquí en estos 50 años y que han demostrado
científicamente ser rentables y sostenibles. "Hemos trabajado en
alrededor de 80 proyectos de investigación y de ellos el 50 % no se
ha implementado en entidades productivas. Aunque todavía
insuficiente, ahora se aprecia un cambio".
De acuerdo con Giraldo Jesús Martín Martín, director de la
institución, en estos momentos se encuentran en posibilidades de
hacer un mejor aporte al sistema productivo.