Actualizado 9:00 p.m. hora local

Senado de EE.UU. rechaza construcción de controversial oleoducto

WASHINGTON, 8 marzo.— El Senado de Estados Unidos rechazó hoy una medida patrocinada por la minoría republicana que hubiese permitido el inicio de la construcción del controversial oleoducto Keystone XL con Canadá.

Si bien 56 senadores votaron a favor de la enmienda, entre ellos 11 demócratas que se unieron a la totalidad de los republicanos, la decisión no prosperó a falta de cuatro votos para lograr su sanción.

Funcionarios gubernamentales refieren que el presidente Barack Obama presionó personalmente a los demócratas indecisos para bloquear el avance de la iniciativa, reportó la cadena televisiva CNN.

El mandatario cree que es malo jugar a la política con un proyecto cuya ruta exacta aún se desconoce, alertó el secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, antes de la votación.

Los republicanos del Congreso criticaron rápidamente al jefe de la administración a quien culpan de torcer los brazos de los demócratas.

Con su oposición, el presidente presiona para desviar la energía de América del Norte a China y se muestra contrario a la creación de empleos, aseguró el presidente de la Cámara de Representantes, el legislador republicano por Ohio John Boehner.

El líder de la minoría republicana en la Cámara alta, el senador por Kentucky Mitch McConnell, expresó que Obama está fuera de contacto con el tema.

En un momento en que millones de personas están sin trabajo, los precios del gas están por las nubes y el Oriente Medio está en crisis, tenemos un presidente que hace llamadas telefónicas para bloquear un oleoducto aquí en casa. Es increíble, manifestó McConnell.

El aspirante presidencial republicano Mitt Romney también arremetió contra el gobernante.

¿Cómo podemos tener un presidente que no entiende la importancia de obtener energía de nuestro vecino?, consideró.

El proyecto para instalar el ducto de dos mil 700 kilómetros entre la provincia de Alberta, Canadá, hasta la costa del Golfo de México, en Texas, mantiene desde hace meses acaloradas diferencias entre las dos principales fuerzas políticas en Estados Unidos.

Los partidarios de la iniciativa, entre ellos la industria petrolera y los sindicatos, alegan que es una fuente de empleo importante que reduciría la dependencia de hidrocarburos de regiones inestables.

Opositores alertan sobre los costos medioambientales de la obra en caso de producirse fugas, máxime cuando debe atravesar importantes mantos acuíferos del centro oeste del país.

El presidente Obama rechazó en enero una oferta para acelerar la instalación de las tuberías, argumentando que la decisión del Congreso de imponer una fecha límite no dejó tiempo suficiente para llevar a cabo revisiones necesarias.

Funcionarios gubernamentales refieren que el gobernante podría finalmente dar luz verde al proyecto, aunque los críticos lo acusan de tratar de retrasar la decisión hasta después de los comicios de noviembre por intereses electorales. (PL)

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir