SAN SALVADOR, 8 marzo.— Varias organizaciones femeninas marcharon
hoy por la capital para exigir sus derechos y el cumplimiento por el
Estado de sus compromisos en el Día Internacional de la Mujer.
Doris Montenegro, de la Concentración Feminista Prudencia Ayala,
explicó que fueron entregados documentos con sus reclamos en varias
instituciones públicas, entre ellas la Procuraduría General de la
República.
Explicó que durante el año pasado la Asamblea Legislativa aprobó
leyes sobre la igualdad y no discriminación de género y una segunda
para facilitarles una vida libre de violencia.
Montenegro exhortó a las mujeres a ejercer el sufragio en las
elecciones municipales y legislativas del domingo próximo, como una
forma de poder exigir después el cumplimiento de sus prerrogativas.
El derecho al voto a las mujeres fue reconocido en 1939, pero no
se llevó a la práctica hasta 1950.
María José Martínez, del Instituto de la Mujer, calificó esas
legislaciones como un avance en el fortalecimiento de la democracia,
el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos de ese
sector de la sociedad.
El motivo de la marcha, expresó la dirigente es para pedirle al
gobierno que se cumplan esas leyes, las cuales son producto de la
lucha feminista y mujeres organizadas, contribuyen y favorecen al
sector femenino y también a toda la ciudadanía.
Tenemos una ley de igualdad, una ley especial para la violencia
hacia las mujeres, pero no se están ejecutando, porque no hay
presupuestos asignados todavía, porque las instituciones no están
capacitadas en un ciento por ciento para responder a estos
mecanismos, agregó.
Martínez expresó que es preocupante que esas legislaciones sean
aprobadas y no se generen los mecanismos necesarios para su
implementación.
Advirtió que durante el año pasado fueron asesinadas 647 mujeres
y en lo que va del actual ya se registran 57 crímenes de ese tipo.
El representante del Programa para el Desarrollo de las Naciones
Unidas en El Salvador, Robert Valent, aseguró que son preocupantes
los niveles de violencia sexual contra niñas, adolescentes y
mujeres.
Una niña asesinada es demasiado para El Salvador y ya no basta
indignarnos, afirmó Valent.