BRASILIA, 8 marzo.— El ministro de Deporte, Aldo Rebelo, aceptó
hoy a nombre del gobierno brasileño las disculpas del presidente de
la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), Joseph Blatter, y del
secretario general, Jérome Vlacke.
En sendas cartas a Blatter y Valcke, el titular de Deporte señala
que acepta sus disculpas, que fueron motivadas por declaraciones del
secretario general el viernes pasado, cuando en conferencia de
prensa en Londres crítico la preparación de Brasil para la Copa del
Mundo de 2014.
Valcke afirmó que los brasileños necesitaban "una patada en el
trasero", en referencia a la urgencia que requería la aprobación de
la Ley General de la Copa -regula la realización en Brasil del
Mundial de fútbol de 2014 y la Copa de las Confederaciones de 2013-
y a acelerar las obras de infraestructura.
Además de aceptarle las disculpas a Blatter, el ministro de
Deporte indica que episodios de esa naturaleza no pueden repetirse
"en pro de la buena preparación de la Copa del Mundo en Brasil" y
agrega que la presidenta Dilma Rousseff lo recibirá en audiencia en
fecha aún por confirmar.
En la misiva a Valcke, Rebelo solo se limita a aceptar el pedido.
Las declaraciones del secretario general de la FIFA provocaron un
rechazo generalizado en el gigante suramericano, al punto que el
gobierno brasileño, por intermedio de Rebelo, solicitó a Blatter el
cambio de Valcke como interlocutor con Brasil para lo relativo al
Mundial de fútbol.
Precisamente, ese tema no quedó claro en las respuestas del
titular de Deporte a los dirigentes de la FIFA. Según el cronograma,
Valcke debe llegar el lunes próximo a Brasil para la segunda visita
anual de supervisión de los preparativos de la Copa del Mundo.
Debido a los insultos del secretario general, Blatter envió el
martes pasado una carta a Rebelo, donde señala que "mi único
comentario en relación con ese asunto es pedir disculpas a todos
aquellos que tuvieron su honra y orgullo heridos, en especial al
gobierno brasileño y a la presidenta Dilma Rousseff".
Blatter subraya además la meta común de la FIFA y Brasil "de
organizar una Copa del Mundo extraordinaria" y adelanta que desearía
reunirse en el más breve plazo posible con la presidenta Rousseff y
el ministro de Deporte Aldo Rebelo, "preferiblemente la semana que
viene".