El aeropuerto internacional de Atartuk fue escenario, en la tarde
del miércoles, del encuentro casual entre los integrantes de la
delegación al coincidir la llegada del grueso de atletas,
entrenadores y dirigentes procedentes de la base de preparación en
España con la del especialista en eventos múltiples Yordani García y
este periodista.
Aunque se lamentaba la ausencia del estelar obstaculista Dayron
Robles, reinaba el optimismo sobre la actuación de los saltadores de
triple, mientras que los preparadores de los pertiguistas estaban
satisfechos con las adaptaciones de Lázaro Borges y Yarisley Silva
en su primera temporada invernal.
Yordani comentó que esperaba rendir una buena faena en el
heptatlón, aunque este año no había experimentado todavía en ningún
evento completo, de modo que aquí sería el primero. Su compañero
Leonel Suárez manifestó confianza en que superaría los problemas de
presión alta que lo han estado afectando al extremo de no poder
participar en esta lid.
Este jueves los cubanos acometerán los primeros entrenamientos en
la sede, pues mañana se iniciarán las competencias en sesiones de
mañana y tarde. Son siete las horas de diferencia entre esta ciudad
y Cuba.