Tras conquistar su enésimo título en los 500 metros contrarreloj,
volvió a salir a la pista la cubana Lisandra Guerra en el velódromo
Julio Polet, de Mar del Plata (Argentina), y no pasó mucho para que
escalase nuevamente el podio, sumando un metal plateado más al
rosario de medallas que posee ya en Campeonatos Panamericanos de
ciclismo, esta vez en la velocidad pura.
En esa especialidad, la matancera venía ostentando un reinado
absoluto en el continente desde el 2009, pero ahora cedió el oro en
la manga decisiva ante la canadiense Monique Sullivan, a quien había
vencido en Medellín el año pasado.
Mientras, otra multimedallista mundial y panamericana, la
espirituana Yumari González, quedó lejos de sus éxitos habituales
con un sexto escaño en el scratch (f) sobre 10 kilómetros, que
dominaron la venezolana Lilibeth Chacón, la chilena Daniela Guajardo
y la estadounidense Jennifer Valente, en ese orden.
Eso, cuando al cierre de la actividad en el óvalo, Lisandra y
Marlies Mejías —también plateada en la persecución individual para
damas— buscarán incrementar su botín en el keirin y en el exigente
omnium, respectivamente; dos pruebas que aparecen contempladas en el
programa olímpico, antes de dar paso a las pruebas de ruta.