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La ayuda cubana mantiene su importancia para Bolivia, porque nos
proporciona una visión de otro tipo de medicina, aseguró hoy el
ministro de Salud del país andino, Juan Carlos Calvimontes.
En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, Calvimontes
agradeció la solidaridad del pueblo cubano, "porque, después de seis
años no solo nos están trayendo salud y nos ayudan a resolver los
problemas de la población más necesitada, marginada o excluida, sino
que nos dan lecciones de otro tipo de medicina".
"Nos enseñan lo que es la medicina social, la solidaria, la
gratuita. Y eso es lo que pega más en el pueblo boliviano. Más,
incluso, que la misma atención de salud, como tal", aseguró
Calvimontes, de 45 años de edad, quien asumió al frente de la
referida cartera en enero pasado.
Según el ministro, "muchas instituciones pueden llegar al área
rural o a los sectores pobres con medicina gratuita, pero no todos
llegan con el conocimiento, la sensibilidad y el compromiso humano
que lo hacen los médicos bolivianos y es ahí la diferencia".
Para Calvimontes, "colegios médicos del país llegan en campañas
de atención gratuita a algunos barrios marginales y a las
comunidades marginales, pero no los recuerdan como recuerdan a los
cubanos, justamente por la forma distinta de concebir la salud, con
humanismo, con responsabilidad, con cariño".
El titular de Salud no olvida que el primer contacto entre el
pueblo boliviano y la brigada médica cubana ocurrió en una situación
de catástrofe.
"Los cubanos llegaron a tendernos una mano y dejaron una lección,
que hemos aprendido desastre tras desastre, porque hemos adquirido
la capacidad de enfrentar por nosotros esas contingencias", indicó.
Al mismo tiempo, aseguró que también tomaron experiencia a la
hora de preparar los equipos para que puedan actuar con inmediatez y
efectividad e hizo referencia a la epidemia de dengue que azotó a
Bolivia en los últimos meses.
"Los hermanos cubanos nos han acompañado con una estrategia de
prevención y de tratamiento a la epidemia de dengue que hemos
sufrido", insistió el ministro de Salud.
Recordó que "en la ciudad de Santa Cruz, en el departamento más
resistente a la entrada de los cubanos, de pronto tienen que ser
médicos cubanos los que nos ayudan a diseñar nuestra estrategia de
prevención y de tratamiento de las enfermedades".
En la actualidad, trabajadores cubanos de la salud prestan
servicios en 500 consultorios médicos y más de 30 hospitales
integrales comunitarios, repartidos por los nueve departamentos
bolivianos.
Al mismo tiempo, especialistas antillanos brindan además su
atención en seis centros oftalmológicos, en los cuales, a lo largo
de estos seis años, operaron gratuitamente de la vista a más de 615
mil personas de bajos recursos, provenientes no solo de Bolivia,
sino también de países vecinos como Chile, Argentina, Paraguay,
Brasil y Perú, informó