NACIONES UNIDAS, 6 marzo.— La reactivación de los ataques del
Ejército de Resistencia del Señor (LRA) obligó a abandonar sus
hogares a unas tres mil personas en varias zonas de la República
Democrática del Congo, dijo hoy Naciones Unidas.
Las agresiones contra la población local tuvieron lugar en las
regiones de Dungu, Faradje, Watsa, Niangara, Bondo y Ango, en la
provincia Orientale de ese país africano, explicó un comunicado del
Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Unhcr).
Los asaltos del LRA se recrudecieron desde comienzos del presente
año, luego de un período de relativa calma por parte del grupo
armado de origen ugandés y que también opera en regiones de la
República Centroafricana y Sudán del Sur.
Los ataques más recientes ocurrieron los pasados 10 y 24 de
febrero en el poblado de Bagulupa y causaron la huída de la mayoría
de los habitantes hacia Dungu, la principal localidad del distrito
de Haut Uele, indicó la fuente.
Esos acontecimientos agravaron la situación humanitaria de los
desplazados, en especial por la escasez de agua potable y de
facilidades sanitarias básicas.
Según la Unhcr, en los últimos cinco años la parte norte de la
provincia Orientale ha sido escenario de unas 800 acciones armadas
del LRA, con más de dos mil muertos y cerca de tres mil
secuestrados.
Al mismo tiempo, más de 320 mil personas han abandonado sus
lugares de residencia y 30 mil de ellos se encuentran refugiados en
la República Centroafricana y Sudán del Sur.