WASHINGTON, 6 marzo.— El presidente estadounidense, Barack Obama,
descartó hoy la necesidad de un agresión militar contra Irán a causa
de su programa de uso de la energía nuclear con fines pacíficos.
Durante su primara rueda de prensa de 2012 en la Casa Blanca, el
mandatario se mostró cauteloso sobre la posibilidad de un ataque
contra la nación persa y acusó a la oposición republicana de hablar
a la ligera cuando solicita medidas agresivas contra ese país y
Siria.
Obama aseguró que las sanciones aplicadas por Occidente funcionan
y descartó las acciones bélicas para lograr que Teherán prosiga con
sus planes que Occidente alega tienen como fin dotarse de un arma
atómica.
La idea de que hay que adoptar una decisión sobre el uso de la
fuerza en la próxima semana, o las próximas dos semanas, o un mes o
dos meses no está avalada por los hechos, subrayó.
Asimismo argumentó a favor de una solución pacífica, que según
él, interesa a todos, incluso a Israel, que se plantea intervenir
militarmente.
Los precandidatos republicanos que aspiran a diputarle la
presidencia al mandatario insistieron este martes que Obama es
demasiado débil ante Irán y prometieron el uso de la fuerza contra
sus instalaciones nucleares si llegan al gobierno.
En otras de sus declaraciones a los medios, el ocupante de la
Casa Blanca arremetió contra las autoridades de Siria pero, dijo, no
existe una solución fácil y calificó como un error que su país actúe
de manera unilateral contra Damasco.
La política hacia Irán y la posición de Obama de medir sus
acciones centraron la atención de su primera conferencia de prensa
completa que ofrece en el año, la cual coincidió con el llamado
Superpartes, en el cual los republicanos buscan un retador para las
elecciones de noviembre próximo.
A escasas horas de haber recibido al primer ministro de Israel,
Benjamín Netanyahu, fuerte partidario de actuar contra los iraníes,
el gobernante dijo que sus contrincantes políticos tienen la
responsabilidad de explicar los costos y beneficios de la acción
militar.