Más que un desafío, una vía para el aprendizaje

Experiencia de un joven trabajador bancario sobre la implementación de la nueva política crediticia

O. FONTICOBA GENER y YOHAN RODRÍGUEZ BLANCO

El otorgamiento de créditos a personas naturales y otros servicios bancarios, instrumentados con la entrada en vigor del Decreto-Ley 289, tres resoluciones complementarias del Banco Central de Cuba y una instrucción del Ministerio de Economía —desde el pasado 20 de diciembre— no solo ha significado un impulso para el desarrollo de las actividades agrícolas, por cuenta propia, o de las acciones constructivas; sino también un reto para las nuevas generaciones de trabajadores bancarios.

Foto: Otmaro RodríguezLa nueva política crediticia ha significado un reto para las nuevas generaciones de trabajadores bancarios.

Aunque la cesión de préstamos no es un concepto desconocido en esta esfera —pues se han concedido como parte del Programa de la Revolución Energética y también a agricultores pequeños—, con el Decreto-Ley se incorporan como elementos novedosos, además de la propia ampliación de la política crediticia a las personas naturales, la ejecución de garantías no establecidas antes para ese sector (fianza solidaria y cesión de saldos de cuentas y depósitos) y el empleo de instrumentos de pago poco usados por la población, como el cheque, la letra de cambio, el pagaré o la carta de crédito local.

En ese sentido, la implementación de las regulaciones bancarias, al tiempo que constituye un desafío, resulta una vía de aprendizaje para todas las partes involucradas en su ejecución.

Precisamente, en uno de estos extremos se encuentra Miroslan Álvarez Arias quien, con solo 28 años, ocupa el cargo de gerente comercial de la sucursal del Banco Metropolitano, ubicada en Galiano y San José. Para este joven, técnico de nivel medio de Contabilidad y Finanzas —que además de especializarse en su labor cursa el quinto año de la Licenciatura en Contabilidad—, "la nueva política crediticia ha significado una oportunidad para ampliar mi perfil", asegura.

"Lo más difícil es hacer entender al cliente cuál es su situación frente al banco. La mayoría, cuando acuden a nuestras sucursales en busca de estos servicios, no tienen identificada su necesidad financiera, solo solicitan el crédito por una causa u otra, generalmente producto de los comentarios que circulan en la calle. Entonces, aquí se les explica y argumenta todo lo referente al tema con la mayor claridad posible".

Una de las vías para dilucidar con mayor profundidad y acierto las inquietudes de todas las personas que se dirigen a nuestras sucursales —señala— es el intercambio de criterios y experiencias entre los propios trabajadores, ya sea en reuniones, sitios instituidos para el debate u ocasionalmente. De ese modo nos retroalimentamos y sabemos cómo hacer más efectiva nuestra labor a partir de la renovación periódica de los juicios en que basamos nuestras confrontaciones con los clientes.

"Me gusta lo que hago, trabajar con el público demanda mucha preparación y realmente me resulta gratificante poder guiarlo y orientarlo. Debo continuar perfeccionando mis conocimientos respecto a estos servicios para así lograr que la atención al cliente se realice con la rapidez y calidad que amerita el proceso".

Actualmente, los créditos más demandados en las sucursales del Banco Metropolitano son para la compra de materiales de reparación y construcción de viviendas; que representan cerca del 82 % del total.

"La entrega de créditos a personas naturales es un proceso complejo que necesita analizarse detenidamente, atendiendo a las particularidades de cada solicitante. Es un proyecto que para nosotros, los más jóvenes, nos resulta complejo y a la vez gratificante. Ser útiles al país en medio de la actualización del modelo económico y prestar un servicio adecuado a nuestros clientes son dos motivos fundamentales que nos impulsan a prepararnos cada día más".

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir