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Es más largo el cuento de los tres cerditos
Escasea en los mercados y las unidades de
comercio. El procesamiento de ahumados en la capital prácticamente
se ha detenido y las entregas para la venta disminuyen. El cerdo que
produce Occidente queda por debajo de lo demandado y el que llega
del centro del país también. Aumentan el gasto de combustibles, el
tiempo de congelación y la espera
LEYANIS INFANTE, SHEYLA DELGADO y ROBERT TORRES
Parecería que, con la cena de adiós al 2011, también se hubiese
despedido de la mesa de los capitalinos su producto "estrella". No
se trata de una exageración: lo cierto es que en establecimientos
como el Mercado Agropecuario Estatal (MAE) El Arroyo, en la Habana
Vieja, se vendió carne de cerdo por última vez el 31 de diciembre.
Los
Mercados Agropecuarios Estatales no han sido abastecidos en el 2012.
El director de ventas de la Unión de Empresas de Comercio de la
capital, Evangelio López Bishop, precisa que las 60 carnicerías
especializadas de la capital solo fueron abastecidas dos veces en el
mes, y nunca en las cantidades usuales. Los derivados y subproductos
que allí se expenden tampoco se comercializaron de acuerdo con lo
planificado, y los nueve centros de la Empresa Provincial de
Elaboración de Alimentos (EPEA), permanecen prácticamente
paralizados.
Las cifras ilustran: de un plan de 500 toneladas mensuales
contratadas con la Empresa Cárnica Tauro, se recibieron 122 en
enero, y hasta el último sábado de febrero, solo se habían recibido
200. A los MAE no se ha enviado nada. "En el primer mes la EPEA
recibió 13 toneladas de 220 que necesitaba y en lo que va de este,
la cifra ascendió ligeramente hasta unas 43". El descenso en el
abastecimiento de la red estatal es drástico: de 1 060 toneladas en
diciembre a una décima parte en enero.
Miguel Ángel González, director de la Empresa Cárnica Tauro,
comentó que, a pesar de que se cuenta con las potencialidades para
poder procesar y comercializar todo el cerdo que se entregue, la
empresa no se encuentra trabajando con la eficiencia necesaria y
puede llegar a tener pérdidas, pues para mantener el punto de
equilibrio deben sacrificarse diariamente 250 cerdos, algo que no se
logra.
¿En qué gaveta quedó el plan de enero?
La Industria Alimentaria es la encargada de comprar el cerdo en
pie, procesarlo, y entregarlo listo para su distribución y venta a
los diferentes clientes. Desde las empresas provinciales del Grupo
Porcino del Ministerio de la Agricultura llega a sus mataderos y
frigoríficos toda la carne que luego será destinada a las unidades
de Comercio del país.
En enero el Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, al que
pertenece la Empresa Tauro, recibió solo el 24 % de lo que debía
destinar al comercio de todo el país, febrero debía cerrar a un 40 %
y marzo se comportará de manera similar, según señala su director
Fray Eugenio Álvarez.
"Nuestra institución confirmó sus compromisos a finales del 2011
no solo con las empresas de la Unión de Comercio y Gastronomía de La
Habana, sino con las de toda la Isla, pues el plan de suministro de
la materia prima para todo el 2012 por parte de Porcino era
ligeramente superior al del año anterior, lo que nos daba un margen
de entrega. Solo que el Plan desagregado por meses y provincias
llegó con más de un mes de atraso a nuestras manos (el 10 de
febrero)."
¿Qué quiere decir esto? "En realidad el Plan Anual de Producción
Porcina es mayor, pero el de enero de este año resultó inferior al
del pasado almanaque en más de mil toneladas y la Industria
Alimentaria no lo sabía, pues el Grupo Porcino hizo llegar su
planificación de entrega para cada mes y lo que llegaría desde cada
provincia cuando enero ya había finalizado y cerraba la primera
quincena de febrero".
Por tal motivo la Industria Alimentaria tomó como referente el
plan del año pasado, "en el cual esa entidad entregó poco más del 6
% de sus producciones anuales", cuando en realidad el Porcino solo
se planificó para el primer mes del almanaque el 4 % de lo que
entregaría en el año.
Tampoco se supo a tiempo que las provincias occidentales
reducirían sus entregas en comparación con el 2011; por lo que han
tenido que traer carne de las empresas de la región central, lo cual
eleva los gastos en materia de combustible, transportación y
almacenaje, añade.
Norberto Espinosa, director del Grupo Empresarial Porcino explicó
que ellos recibieron la aprobación del plan global, a finales de
año, y la desagregación terminó los primeros días de enero. Luego
fue entregado para que fuese rubricado por las firmas pertinentes.
Lo descrito hasta aquí ilustra las graves consecuencias de la no
conciliación oportuna: la Agricultura cumple sus compromisos de
entrega a la Alimentaria y esta, a pesar de que distribuye todo el
cerdo que le llega, incumple con el comercio a nivel nacional,
porque ambos organismos concibieron enero con más de mil toneladas
de diferencia.
SPRINT PARA CUMPLIR
Más allá de lo expuesto, el problema capital del de-sabastecimiento
del cerdo no está en su distribución, sino en la insuficiencia de
los volúmenes y en las entregas desbalanceadas.
En el primer trimestre siempre ocurre un bache productivo,
explicó a Granma Norberto Espinosa, pues la producción de
cerdo no es lineal y depende de un ciclo biológico y el
aseguramiento del proceso de producción. Para esta época del año es
cuando empiezan a estar listos los cerdos que nacen en el verano,
momento en el que la efectividad de los reproductores disminuye,
dadas las altas temperaturas del periodo estival y el consiguiente
aumento de la mortalidad porcina, dijo Espinosa.
¿Por qué esta situación en el 2012, cuando en años anteriores La
Habana recibió sus 500 toneladas pactadas, a pesar de que las
temperaturas en verano se comportaron de forma similar.
De acuerdo con el directivo de Porcino, este año incidió la
disminución en la "llamada compra de traspatio", porque las familias
criadoras prefieren cada vez más vender a particulares y no al
Estado, pues los primeros ofrecen precios más tentadores.
No obstante, seguimos preguntándonos: ¿cómo es posible que
Porcino hubiese podido entregar más de 14 mil toneladas de cerdo a
la Industria Alimentaria en diciembre y en enero se planificara
apenas unas a 4 545, casi la tercera parte? Sin pretender ser
irónicos, ¿qué lapso separa a dos meses consecutivos? Diríamos que
un segundo o minuto, justo el tiempo que demoramos en felicitarnos
por el año nuevo.
Fuentes de esta Industria confirmaron a Granma que parte
del cerdo que llegó para ser procesado en el último trimestre se
encontraba por debajo del peso promedio.
Ello provocó una disminución en los índices de eficiencia de los
mataderos, pues con animales de menor tamaño aumenta el número de
cabezas a sacrificar. ¿En estos cerdos de menores libras no
existirían las reservas necesarias para incrementar las entregas de
enero, febrero y marzo? ¿Acaso apuesta Porcino al sprint para
cumplir el plan a finales de año, a pesar de que esto lo deja sin
recursos para asumir con un mejor balance el año nuevo?
Para el 2012, el plan con la agricultura está concebido de forma
que en el primer trimestre se entregue el 16 % del plan anual, en el
segundo el 24, el tercero el 28 y el cuarto el 32, según datos
ofrecidos por el director del Grupo Empresarial de la Industria
Alimentaria. De esa manera volverá el último trimestre a marcar un
pico en la producción.
Si así debe ser necesariamente, ¿acaso no podría considerarse la
posibilidad de separar una parte del alza productiva que se da en
diciembre para cubrir los llamados baches del siguiente trimestre?
Es cierto que a fines de año cualquier oferta se queda por debajo de
la demanda, ¿pero no resulta peor ir a los extremos, y disminuir, de
un mes a otro, en un 90 %?
No es solo en renglones como la carne de cerdo donde la
producción nacional no es capaz de abastecer la demanda real del
comercio a la población y de otros sectores económicos y sociales.
En estos casos, desde las instancias implicadas debe primar la
planificación equilibrada y la oferta coherente. Con ello se
evitarían vacíos productivos y comerciales innecesarios, que
redundan en la molestia justificada de los consumidores y el
deterioro de los indicadores productivos y salariales de muchas
entidades. Sirva de ejemplo este ya lamentable primer trimestre,
para que el próximo no tengamos que volver a escuchar el cuento de
los tres cerditos. |